Ángel Causal Capítulo III ''Absurda petición"

CAPÍTULO III


-Te repito mi querido amigo, mi nombre es Derno, y lejos de ser tu enemigo estoy aquí para ayudarte a darle sentido a tu vida. No te asustes, no soy tóxico ni provoco efectos secundarios, bueno, además de habilidades fuera de la imaginación de cualquier ser humano.

En mi cabeza sigo escuchando pensamientos que no produce mi cerebro, una sensación de tener auriculares dentro de mis tímpanos sin llegar a aturdirme, como si estuviera escuchando una canción o un discurso mientras pienso en otra cosa. Reitero, no traigo puesto ningún audífono.

-Muy bien, no hay prisa, pero me gustaría que al menos me saludaras, después de todo fui yo quien salvo tu vida en dos ocasiones.

Comienzo a emitir una risa nerviosa al no entender que pasa dentro de mí, porque ya corroboré con múltiples golpes autoinflingidos que no se trata de un sueño. Podría tratarse de una alucinación inexplicable, o podría estar loco, pero ¿cómo lo sabría sin antes ser encerrado en un centro psiquiatra?

-Está bien, supongamos que realmente estás dentro de mi cabeza, ¿Derno te llamas?-Comienzo a platicar mentalmente con la misteriosa voz que me acosa.
-.Así es, soy Derno, y no soy de por aquí como podrás suponerte.-Me contesta con una voz bastante desenfadada.
-Ya veo… ¿eres un alien?-pregunto agudamente temiendo su respuesta.
-Es la forma en que los terrícolas llaman a sus visitantes de otros mundos, ¿no? Entonces sí, soy eso que dices- me responde de forma amable.
-Claro…Derno… no me malentiendas, pero al no verte físicamente no puedo negar la posibilidad de que la demencia me ha alcanzado, ¿por qué estás dentro de mí?-Meneo la cabeza en señal de incredulidad.
-Bueno, porque los Éntamos y otros seres del Semiuniverso no poseemos cuerpos físicos, y la única manera de desenvolvernos es pidiendo prestado el cuerpo de un habitante del Universo Negro.
-Eh… claro…, no sé a qué te refieras con Semiuniverso o esas cosas, pero no recuerdo haber acordado ningún préstamo contigo-le reclamo porque efectivamente, nunca le he prestado mi cuerpo a nadie.
-Bueno, considéralo un préstamo acordado unilateralmente en tu beneficio.
-¿Y en qué me beneficia tener un alien dentro de mí?-le comento algo irritado.
-En que estás vivo- responde tajantemente.
Claro que estoy vivo, o convencionalmente digo eso debido a que no puedo comprobar lo contrario.
No, sé a qué se refiere, pero he tratado de evadir los incidentes recientes, tanto que después de bajar forzadamente del camión decidí caminar el resto del trayecto rumbo a mi hogar con el fin de tomar aire y aclarar mis ideas. Continuo caminando con normalidad, pero nada ha sido normal el día de hoy.

-Por favor, explícame que fue lo que sucedió a mediodía y en el autobús-termino por ceder ante la voz y en un intento de encontrar respuestas le hago saber mis inquietudes.
-¿Qué te digo? Más temprano casi fuiste atacado por un Esbori en el cuerpo de una chica, lo que no me dejó alternativa mas que meterme en tu cuerpo y ahuyentarlo. En el autobús simplemente cambiamos juntos la causalidad del evento para que no salieras lastimado.


Preguntar no fue lo más sensato, no si las respuestas están fuera de lo que se puede comprender.

-A ver, vayamos por partes, ¿qué es un esbori?-Detengo mi marcha al visualizar una banca vacía en un solitario parque, a la cual me dirijo para tratar de asimilar serenamente las explicaciones de este ser imposible.
-Los esboris son seres parasitarios provenientes de mi universo que viven de consumir la energía vital de otros, adueñándose poco a poco de sus cuerpos hasta dominarlos por completo.
-¿Cómo una posesión? ¿A eso te refieres?- Mi incredulidad crece debido a que mi manera de pensar no me permite dar crédito a este tipo de eventos sobrenaturales. Después de hoy ya no estoy seguro.
-Bueno, no como las que estás pensando, no existen los demonios ni nada de eso que los terrícolas inventan para infundir miedo. Estas criaturas al igual que nosotros los éntamo carecen de cuerpo físico, pero a diferencia de nosotros ellos requieren consumir energía de los seres vivos para sobrevivir.
-Dices seres vivos, ¿no les bastaría con poseer árboles u otros animales, y no seres humanos?-Le pregunto.
-Y lo hacen, rondan por muchos lados consumiendo la energía a su paso, sólo que a algunos no les basta con eso y van por los seres en la cima de este planeta.
-Cuando te refieres a muchos lados, ¿quieres decir que están entre nosotros aunque no los vemos?-Un leve escalofrío recorre mi cuerpo ante la posibilidad.
-Ahora no hay ninguno alrededor, pero si bien son invisibles a la vista, su presencia puede ser detectable incluso por seres humanos con alta sensibilidad. Creo que ustedes los llaman fantasmas.
-Vaya forma de desmitificar aquella absurdez- suelto una tenue risa ante la serie de explicaciones que ha soltado, no porque me sienta cómodo o las crea del todo, sólo porque no sé de qué otra forma reaccionar.

Saco de mi mochila una botella con agua a la que no le he dado ni un sorbo desde la mañana, no me había percatado de los secos que están mis labios por la deshidratación. Tanta era mi sed que vacié la botella en unos pocos segundos.

-Ok, ahora explícame el asunto de la causalidad y lo que sucedió en el autobús.-El agua me ayudó a relajarme un poco para asimilar las explicaciones de Derno.
-Claro, los éntamos poseemos habilidades que nos permiten controlar elementos primordiales de la realidad; en mi caso, puedo alterar ligeramente la causa de las cosas.
-¿Es eso posible?-Mi incredulidad vuelve a negar sus palabras.
-Te reitero, ¿por qué crees que estás vivo?- me cuestiona de manera inquisitoria.

Miro al piso exhausto de pensar, meneando la cabeza de vez en cuando debido al shock de haber estado al borde de la muerte y salir ileso.

-¿Entonces en el momento del asalto dirigí el problema a los mismos asaltantes en vez de a mí?-Suelto la única explicación ‘’lógica´´ que logro construir.
-Eso sería cambiar la consecuencia antes de la causa, no estás del todo equivocado pero tampoco es correcto.-El ser llamado Derno comienza a explicarme con el mismo tono paciente y desenfadado  que desde su presentación.
-Recuerdo ver al señor muerto mientras el asaltante estaba a punto de matar a la niña, entonces me puse de pie para encararlo y por consiguiente, me disparó. De un momento al otro la escena cambió al asaltante muerto, el señor con la niña a salvo y un cambio de rol en los acompañantes del delincuente, ¿me equivoco?- Doy mi versión de los hechos lo más claro que puedo recordar.
-En absoluto. Lo que quiero decir es que nuestro poder no radica en cambiar el resultado de las cosas, sino en cambiar la causa para arrojar otro resultado posible- me explica.
-Entonces quiero suponer que dirigí la causa que fue la bala a otro destinatario- suelto una nueva conclusión.
-No.
-Entonces explícame- vuelvo a irritarme ante su ambigüedad y misterio.
-Ja, ja, no te enojes, no lo digo para molestarte, sino porque sé que eres capaz de descubrirlo por tu cuenta. Después de todo una de las razones por las que te elegí fue gracias a tu capacidad de observación.- Se da cuenta de mi irritación y se disculpa, inmediatamente prosigue- Mi habilidad no puede alterar dos eventos aislados, tiene que haber una causa común para encadenar varios resultados.
-Quieres decir que sólo hubiera podido salvar mi vida y no la del señor si una única bala hubiera sido el detonante ¿cierto? Fueron dos balas, por lo tanto, dos acciones independientes.-Esta vez creo haber dado un argumento coherente.
-Exacto, para salvar la vida del señor del modo que anteriormente mencionaste, hubiéramos tenido que viajar en el tiempo unos minutos antes para cambiar la causa de ese hecho independiente, habilidad que no poseemos ninguno de los dos hasta donde sé- me explica.
-Entonces la causa…

En un abrir y cerrar de ojos esta inusual charla se convirtió en un acertijo bastante seductor, tanta es mi curiosidad por descubrir la respuesta que mi concentración se eleva muy por encima de los niveles que acostumbro en ciertas situaciones que lo requieren, un aburrido examen por ejemplo.

-Los acompañantes del ladrón… la chica herida… el arma en la mano del otro sujeto…- comienzo a develar todos los detalles que recuerdo en voz baja, consiguiendo llamar la atención de unos niños que recién llegaron a jugar justo a unos metros frente a mí. Sacó mi celular recién recuperado del robo para disimular.

¿Por qué el arma estaba en manos de su acompañante? ¿Él le disparó? ¿Por qué la chica que iba con ellos estaba herida? Repienso una y otra vez cuál pudo ser la causa que cambiamos, resultando difícil debido a que se trata de una percepción de los hechos totalmente diferente de la que fui testigo.

Los niños comienzan a jugar futbol ruidosamente, pidiéndose la pelota el uno al otro; yo por mi parte continúo sumergido en la pantalla apagada de mi celular, tratando de descifrar el detonante de lo acontecido.

El celular…

No sé por qué mirar mi teléfono me ha dejado absorto, como si una pista tuviera que ver con él.

-Te acercas- me dice el ser dentro de mí.
-¿Un celular?- Entrecierro los ojos tratando de conectar de forma coherente un teléfono celular con la escena del crimen.
-Al igual que tú sólo conozco la realidad que presenciamos, pero definitivamente soy consciente de lo que deseaste cambiar en ese momento.- Derno continua con su actitud secretista, pero eso sólo hace que mi curiosidad aumente.
-Lo que quise cambiar… un celular…

Trato de recordar mis pensamientos de hace rato, siendo la tensión y el miedo los que predominaban. Sentí pesadez al darme cuenta que el camión en el que viajaba estaba siendo asaltado; sentí molestia cuando vi a asaltante apuntarle  a la niña, y sentí miedo cuando dirigió su arma contra mí.

Celular…celular…

Recuerdo que en medio de la tensa escena algo rompía la atmósfera por momentos, un ruido que nos distraía por fracciones de segundo debido a sus constantes repeticiones, tan molesto que colaboraba a que mis nervios se alteraran aún más.

-¡El celular de la asaltante herida!

Vuelvo a soltar una frase fuera de contexto en voz alta, sólo que en esta ocasión no me escuchó nadie, por suerte.

-¡Correcto!-Derno se entusiasma como si hubiéramos descubierto la cura de alguna enfermedad.
-Entonces ¿deseé que el celular de aquella mujer se callara?
-Más bien deseaste que contestara, pero en esencia, sí.
-¿Quieres decir que el instante en que todo cambió se originó porque la mujer si contestó su teléfono? ¿Un insignificante hecho lo cambió todo?
-En teoría, sí.
-¿No estás seguro?- Mi confianza en Derno vuelve a tambalearse.
-Ya te dije que percibí la misma realidad que tú, pero sin duda el celular de aquella mujer fue la clave. Si queremos conocer los detalles tendremos que esperar a que liberen el reporte oficial con la colaboración de los testigos.
-¿Quieres decir que tu habilidad de cambiar la causa desconoce por completo el resultado?-Le pregunto.
-Me temo que es su principal desventaja, al manipular únicamente la causa evitas un evento, pero no sabemos qué sucederá a continuación- me explica.
-Eso es sumamente peligroso, pero mentiría si te dijera que no me parece interesante.

Un poder que es capaz de manipular la causa con un resultado aleatorio…

Definitivamente no es algo muy creíble, pero pecaría de necedad si siguiera obstinado a creer que todo fue una alucinación. Un ser de otro mundo se metió dentro de mí y gracias a sus poderes es que estoy vivo, eso parece ser una certeza.

-Ya no tienes que pensarlo tanto, hoy hicimos un gran equipo y si continuamos haciéndolo ten por seguro que tu vida cobrará más emoción de ahora en adelante.- La voz en mi cabeza parece dar por sentado que he aceptado la situación.
-Antes mencionaste que me elegiste, ¿quiere decir que ya tenías planeado poseerme?-Comienza a molestarme el hecho de que mi opinión no fue requerida.
-No le digamos posesión, más bien diría que el uno al otro estábamos destinados a conocernos y a complementarnos.
-¿En qué sentido?- Mis dudas e incertidumbre se incrementan.
-Bueno, según lo que he observado y percibido en ti, eres un ser con un pensamiento mucho más sereno que el de la mayoría de los de tu especie, pero no por ello te vanaglorias de tu gran capacidad de observación, por el contrario, sientes que lo que te rodea no es suficiente para encontrar las respuestas que quieres, por ello minimizas sin ridiculizar cualquier pensamiento que suene a prejuicio.- Derno me da un discurso como si de una terapia psicológica se tratara.
-No es mi intención ser modesto, simplemente no tengo argumentos para ir contracorriente en este mundo sistémico. Por otra parte, me da un poco de ansiedad el notar que alguien me ha estudiado hasta ese punto- le contesto en tono severo.
-Tampoco creas que siempre he estado observándote, no soy un ‘’stalker’’, ¿Así le llaman ustedes a esa actitud de hostigamiento?- ríe un poco y prosigue- Pero en fin, estuve buscando por varios años a un compañero ideal, y justo cuando estaba a punto de rendirme te encontré y me percaté de que podrías ser la persona que estaba buscando.
-¿Desde cuándo exactamente me has observado?
-Desde hace dos años, cuando tuviste aquel incidente en el puente al ser engañado por un esbori-me revela una impactante verdad.
-¿Quieres decir que el niño que vi a punto de caer del puente estaba poseído por un esbori?- me exalto un poco al considerar esa posibilidad.
-Ni siquiera había un niño, simplemente era un esbori en busca de un nuevo recipiente al cual chuparle la vida. El niño que observaste seguramente fue la manifestación de la energía vital robada a su antiguo anfitrión y te atrajo de esa manera.
-Ja, sabía que no valdría la pena intentar jugarle al héroe, me hubiera evitado muchos problemas futuros.-me lamento en medio de una sonrisa amarga.
-Gracias a que jugaste al héroe pude darme cuenta que mis poderes estarían a salvo contigo, además de que presentas una enorme sensibilidad a la presencia de seres incorpóreos. Después de todo fuiste el único que logró verlo.
-¿Entonces casi fui poseído por un esbori sin darme cuenta?
-Así es,  por suerte en aquella ocasión apareció el héroe al que llaman Big Man y lo ahuyentó con su presencia.
-¿Así que ese individuo me salvó la vida dos veces aquél día? ¿Por qué de entre todos los héroes del mundo tenía que deberle algo al más engreído?
-El punto es que desde ese momento te contemplé como mi virtual compañero, y en caso de que aquel esbori tratara de poseerte de inmediato o si ese Big Man no te salvaba de caer, hubiera entrado a tu cuerpo para ayudarte.
-Supongo que ibas a esperar hasta que mi cuerpo se estampara en el pavimento para ayudarme- le contesto en tono sarcástico.
-No digas eso…

Se produce un corto silencio entre los dos, mientras tanto me levanto de la banca donde me encuentro sentado y guardo la botella vacía en mi mochila, entonces me dispongo a regresar a mi casa.

-Bien Derno, ya que nos presentamos, ahora me dirás tu verdadero propósito.- El tono de mi voz mental torna seriedad ante la posible decisión que debo tomar, aunque honestamente ya sé cuál será su respuesta.
-Te prestaré mi fuerza para que redescubras tu vida, de modo que te acerques un poco más a las respuestas que estás buscando…
-Sin rodeos-lo interrumpo.
-Cazar esboris…

Desde un principio ese ha sido su plan, y por su obviedad no se dio cuenta que ya me había dado la respuesta desde el principio.

-¿Y si me niego? ¿Me matarás?
-Claro que no, pero presiento que tu respuesta será afirmativa-contesta bastante confiado.

Cazar seres alienígenas… no va para nada conmigo, pero es lo más interesante que me ha pasado en estas 19 primaveras.

-¿Qué tantas probabilidades tengo de morir?-le pregunto seriamente.
-Si cooperamos e investigamos a fondo al enemigo, las mínimas.
-Te advierto que no soy ningún héroe ni nada por el estilo.
-Creo que esa sensatez y humanidad es lo que te hace mejor partido que un héroe para trabajar conmigo.
-¿O sea que no fui tu primera opción?-le reclamo.
-No lo dije por eso, además esos seres que llaman héroes ya no pueden dejar entrar a nadie más en su cuerpo, pero no tiene caso hablar de eso al respecto ahora.
-Vaya…

Comienzo a caminar rumbo a la salida del parque, entonces oigo gritos de niños dirigiéndose hacia mí.

-Señor, ¿podría pasarnos nuestro balón?

Volteo la mirada hacia atrás y me doy cuenta que delante de mí hay un balón de futbol desgastado, doy unos cuantos pasos y lo pateo con fuerza hacia los niños, entonces…

- Camarada…
-No me digas que…

El balón que acabo de golpear ha volado tan alto y tan lejos que se achica ante nuestras vistas.

-¡Wow, eres increíble!-Oigo los gritos de admiración provenientes de los infantes que han visto como he mandado su balón a medio kilómetro de distancia.

Así que los poderes de Derno no se limitan sólo a la causalidad.

-De casualidad, ¿también puedo volar?- pregunto con curiosidad.
-No, me temo que las habilidades físicas que te puedo ofrecer no van más allá del incremento de la fuerza muscular y reflejos a un nivel superior del humano. No somos tan fuertes como los héroes que conoces pero vamos, tienes el nivel promedio de un Suariano- me dice como si pudiera entender las referencias que me da.
-Vámonos antes de seguir llamando la atención, ya tuve suficiente por este día.

Por fin voy rumbo a mi hogar luego de tener el día más surrealista de toda mi existencia, tras haber sido casi asesinado por un alien, más tarde por un asaltante, y por último tener que haber fingido demencia ante los cuestionamientos de las autoridades que llegaron al lugar del incidente cuando yo fui el causante del mismo. De pronto llega un pensamiento a mi cabeza que había minimizado hasta el momento.

-Oye Derno, matamos a un hombre.
-Pero salvaste a dos inocentes, además tú no lo mataste, su misma malicia lo hizo.
-¿Malicia? Vaya que conoces de términos convencionales terrestres.-Su respuesta me genera bastante curiosidad, pues creería que habitantes de otros universos no se rigen por dogmas como el bien o el mal. Otro absurdo prejuicio.
-La malicia no es ajena a ningún mundo, claro que dependiendo de cúal de ellos visites cambian los parámetros.
-Supongo, aunque a diferencia de ti yo nunca he salido de este mundo para comprobarlo.
¿Y cómo te sientes por la muerte de un hombre?-me pregunta.
-¿Honestamente? Indiferente- contesto lo más sincero posible.
-Vaya que eres interesante, diría que eres insensible pero de haberlo sido no te hubieras puesto de pie en ese momento y no habrías activado mis poderes.
-Hasta el momento sigo sin entender por qué hice esa tontería. Ni hablar de cómo fue que active tus poderes.

Por más que repienso la situación, no logro establecer cuál fue la motivación para actuar de esa manera. Creo que tendré que decidirme ahora mismo si quiero conocer las respuestas.

-Muy bien, te ayudaré por un tiempo en tu misión, pero necesito  que me expliques a detalle la situación, además de tu obsesión con los esboris.-doy un suspiro sabiendo que no hay vuelta atrás en lo que acabo de decir, aparte de no poseer la certeza de que Derno saldrá de mi cuerpo tan solo pidiéndoselo, por lo que posiblemente no me sea permitido elegir después de todo.

-¿En serio?- me responde asombrado.
-¿Qué no estabas tan seguro de ti mismo?
-Sí… pero… vaya… ¡genial!- Suelta un grito de alegría.
-Sólo no hagas mucho ruido en mi cabeza ¿quieres?

Quizás pensó que tardaría en decidirme, pero la verdad es que no fue tan difícil el hacerlo. Si te ofrecen un poder que además de ser extraño en este mundo te puede ayudar a entender un poco mejor la realidad en la que vives e incluso experimentar con ella, apuesto que ni el ser más pesimista y desganado rechazaría tal oportunidad. A pesar de que la petición de Derno suene absurda, puede que sea el camino más cercano para abandonar la sosa rutina que me consume.

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