Big Man - Vigías Cósmicos Capítulo XII "Victoria"
Capítulo XII "Victoria"
Un paisaje totalmente blanco, sin nada que adorne o se
interponga entre esta pulcra vista, no percibo ninguna presencia cercana. Es
más, ni siquiera puedo sentir mi cuerpo que se encuentra totalmente cubierto de
gas blanco, ocultando hasta el último centímetro de mi piel.
-¿Estoy en el paraíso?- Es el primer pensamiento que se me
viene a la cabeza al encontrarme en este extraño sitio.
Mi cuerpo comienza a deslizarse alrededor del apacible lugar
sin que se lo ordene, aunque tampoco es como si quisiera oponer resistencia.
-¿Ves esto, Zuno?
No obtengo respuesta por parte de mi compañero alma heroica,
de hecho desde que desperté en este lugar no puedo sentirlo más. Si estoy
muerto es posible que Zuno abandonara mi cuerpo en busca de un nuevo usuario.
Lo más probable es que haya sido asesinado por ese
enmascarado negro sin poder meter las manos. Ese individuo fue capaz de
someterme sin ningún esfuerzo y no solo eso, cuando me tenía sujeto parecía
como si mis poderes se hubiesen desvanecido.
-Espero que Amira haya logrado escapar- ruego porque ese
deseo sea cierto, pues desde este lugar no puedo hacer nada por ella.
Pese a que es la primera vez que estoy en este lugar un
sentimiento de familiaridad y nostalgia invade mi consciencia, como si mi mente
me sugiriera que ya hemos estado aquí antes, situación imposible por supuesto.
Mi cuerpo etéreo sigue moviéndose en línea recta, hacia un destino que solo él
parece conocer. Después de un largo rato desplazándome en la nada finalmente
logro ver una curiosa variante en el paisaje:
-Parece un velo invisible, como si fuera el portal a otra
dimensión- digo lo primero que se me ocurre de acuerdo a lo que he visto en
películas de fantasía, en donde una pared invisible que contrasta con el
entorno de cierto lugar abre camino hacia un mundo o sitio totalmente distinto.
Sin dudar demasiado, mi cuerpo atraviesa el velo y la vista
es radicalmente diferente a lo que había experimentado: la blanca atmósfera se
ha coloreado de gris oscuro y grietas rojas por todos lados, y en mis ojos
comienza a aparecer la nítida visión de lo que parece ser una guerra en la que
están interviniendo seres etéreos como yo y otros más de apariencia humanoide.
Hay dos tipos de seres etéreos, siendo la principal variante
el color que desprenden de sus entes, unos totalmente blancos y los otros son
gris oscuro. Los blancos parecen estar aliados con las criaturas que si poseen
cuerpo, viéndose en una clara ventaja en contra de los grises.
-¿Qué carajos es esto? ¿Me transporté al infierno?- Mi
cuerpo ha dejado de moverse únicamente para presenciar el desolador panorama.
Los entes grises comienzan a retroceder y son masacrados bestialmente por las
armas de los humanoides, mientras que los seres blancos desprenden campos de
energía que parecen inmovilizar a sus adversarios.
Esto ya no es una guerra, es una masacre contra los seres
grises, pero yo no tengo intención de involucrarme en un asunto del cual no
tengo conocimiento de causa, además de que mi presencia parece no importarle a
nadie alrededor.
-Creo que debería regresar al otro lado del velo-. Mi cuerpo
al fin me obedece pero justo en el momento que doy la vuelta todo comienza a
temblar y volverse turbio, incrementándose la cantidad de grietas rojas en el
cielo y extendiendo su longitud hasta el suelo en donde se desarrolla la feroz
guerra.
-¿Qué han hecho imbéciles?- Una furioso grito se escucha en
todo el lugar mientras todos los combatientes comienzan a apartarse del centro
del campo de batalla.
Todos huyen de una manera desesperada, y unos segundos
después entiendo perfectamente esa desesperación.
-¡Dios! ¿Qué carajos es eso?- Me inmovilizo totalmente ante
la escena más impactante que haya visto en mi vida, en la cual en el suelo
comienza a abrirse un agujero de diámetro exagerado que no hace más sino crecer
y crecer, devorando a todos los seres etéreos a su paso, salvándose los humanoides quienes
empiezan a volar y sujetarse los unos a los otros.
El hoyo se hace más grande cada segundo y dentro de poco me
comerá a mí, me he alejado tanto del velo que me será imposible llegar a tiempo
con este cuerpo que no vuela. En este cuerpo no se pueden acelerar mis signos
vitales debido a que carece de los mismos, pero aun así la angustia sigue
estando vigente en mi mente. La gravedad proveniente del agujero aniquila a
casi todos los seres etéreos quienes son arrastrados hacia su boca, entonces
mis pies comienzan a despegarse del piso y soy arrastrado violentamente hacia…
-¡El velo! ¡Me arrastra hacia él!
Milagrosamente una fuerza extraña me jala hacia el lado
seguro, logrando ser testigo presencial de este caos mientras me impulso de
espaldas a la pared invisible. Mi cabeza toca el velo y todo se vuelve blanco
de nuevo, de hecho tal resplandor me forza a cerrar los ojos debido a su
intensidad y en ese momento mis sentidos y funciones vitales vuelven a conectar
con mi mente…
…
-Niña, ¿te atreves a atacarme sabiendo que no tienes
posibilidades ante mí?
Abro mis ojos lentamente y vuelvo a despertar en un lugar conocido, se trata del pasillo de
entrada a mi departamento en el cual
estoy derribado en el suelo, y el individuo enmascarado se encuentra de pie dándome la
espalda encarando a un ángel… ah, no , es Amira.
-Ni un paso más, o seguiré disparando hasta matarte-. Amira
se encuentra sosteniendo con ambas manos una pequeña arma en forma de varita
apuntando hacia el enmascarado.
-Hum, eres muy valiente pequeña, pero me temo que si sigues importunándome
me veré en la necesidad de acabar con tu joven vida.- El enmascarado la mira
fijamente, o al menos eso indica la posición de los ojos de su máscara.
Creo interpretar qué es lo que está pasando: yo me
encontraba al borde de la asfixia en manos del enmascarado, mientras que Amira
yacía inconsciente, entonces en el momento en que mi conciencia se esfumó del
mundo Amira debió reaccionar y está tratando de enfrentarlo con lo que puede.
-La A.V.U. te confinará por un largo tiempo, así que mejor
ríndete para que tu condena no sea tan grande.
La impresionante chica soldado no tiene un ápice de miedo,
pese a encontrarse en una clara desventaja
en cuestión de fuerzas.
-Muy bien, sólo retrasaré unos minutos mi objetivo, espérame
Al-Zerohn.-El individuo de negro me amenaza mientras camina lentamente hacia
Amira.
-¡Ni se te ocurra tocarla bastardo!-Trato de erguirme pero
mi cuerpo sigue aturdido- ¡Vamos Zuno, no es hora de dormir!
Zuno no me responde desde hace unos minutos, por lo que
intuyo que me está pasando exactamente lo mismo que padeció Hugo hace días
cuando la consciencia de Bin fue bloqueada por este infeliz.
¡Pium! ¡Pium!
Del artefacto de Amira destellan varios rayos azules que
impactan en el cuerpo villano, pero no hace más que sacudirse levemente ante
los disparos y no detiene su caminar.
-Señor Big Man, huya y contacte con el señor Wonder Guy de
inmediato- me dice Amira mientras continua disparando sin tregua al atacante.
-No digas tonterías, saldremos de esta, te lo prometo.
Eso le digo, pero lo cierto es que no puedo utilizar mis
poderes en estos momentos, por lo que realmente me encuentro entre la espada y
la pared.
-Ustedes las criaturas del Universo Negro, siempre tan
temperamentales e ingenuas- exclama el enmascarado mientras ya se encuentra a
escaso un metro de Amira.
-¡Corre Amira!- Como puedo me pongo de pie pero no soy capaz
de moverme más, así que sólo me queda esperar por un milagro y que la chica
soldado escape de aquí.
-No me subestime señor Big Man.
-¿En qué momento…?
Amira se encuentra detrás de mí e inmediatamente me apoya en
su hombro y me jala hacia las escaleras del edificio que conducen a la azotea.
-¿Pero qué? ¡Arg! ¡Mis oídos!
Por alguna extraña razón Amira ya no está frente al malhechor,
y este a su vez se encuentra cargando un gato que sostiene en su boca el
artefacto que hasta hace unos momentos sostenía Amira, el cual comenzó a emitir
un infernal sonido que en estos momentos aturde al enmascarado.
-¿Qué rayos hiciste Amira?-le pregunto perplejo ante la
confusa escena.
-No hay tiempo de explicaciones Big Man, contactemos con el
señor Wonder Guy de inmediato.
Subimos velozmente
hasta la azotea de edificio, que para fortuna nuestra se encuentra
desolada,
Amira me ayuda a recargarme en un tinaco.
-Muy bien, lo que acabo de utilizar no lo detendrá por mucho,
así que trate de contactar por medio de Zuno al alma heroica del señor Hugo- me
pide Amira con prisa en sus ojos.
-Bueno, pues resulta que desde hace unos minutos Zuno no me
responde- le contesto honestamente.
-Vamos, intente concentrarse, el efecto sólo es vigente si
está cerca de él.
-Muy bien, lo intentaré.
Cierro los ojos y aprieto todo lo que se puede apretar para
tratar de despertar a Zuno de su sueño, obteniendo resultados adversos.
-¿Y si ese infeliz logró obtener a Zuno tal y como
pretendía?
-No lo creo, si no usted ya estaría…
-Fuiste muy audaz al engañarme con ese truco ilusorio niña,
debes ser una Suariana, de los perros más fieles de la A.V.U.
El maldito se las ingenió para alejarse del aturdimiento de
Amira más pronto de lo que pensamos, y ahora camina lentamente hacia nosotros.
-Bueno, han opuesto más resistencia que cualquiera al que
haya enfrentado, así que les diré mi nombre- el hombre deja de caminar y hace
una pequeña reverencia ante nosotros- soy Anter, un sobreviviente Aviral que ha
tenido que viajar varios millones de años a través de los mundos para acabar
con los traidores que decidieron unirse al Universo Negro y nos condenaron a la
extinción.
No entiendo nada de ese discurso salido de una película de
ciencia ficción, y tampoco está Zuno para explicarme la situación.
-Eh, sí, mira amigo, no sé qué te metiste pero aquí no hay
ningún “universo negro” ni traidores, es más, nunca en mi vida te había visto,
porque de haberlo hecho habría recordado tu nada llamativo atuendo.- No hablo
por exceso de confianza, sino para ganar tiempo en lo que Zuno despierta o Hugo
se da cuenta de la situación. Aunque si Hugo viniera seríamos dos los héroes
indefensos.
-Como te mencioné antes, no me interesas en lo más mínimo
humano, quiero al ser que llevas dentro.- Su voz se tensa al decir esa última
parte y su mirada se agudiza sobre mí.
-Lo que tengas que atender con Zuno primero debes
consultarlo conmigo- trato de encararlo con falsa valentía.
-Lo extraeré de tu cadáver entonces…
Mis ojos lo pierden de vista por completo, de repente…
-¡Uhg!
Emito un quejido acompañado de un sonido seco que emite mi
estómago que ha recibido un puñetazo lo suficientemente fuerte para drenarme de
oxígeno, provocando que me tumbe de rodillas sobre el suelo de la azotea.
-¡Guah!- escupo sangre, por lo que debe de haberse roto algo
dentro de mí.
-¡Señor Big Man, huya!-Amira corre hacia el enmascarado llamado
Anter y abalanza sus piernas contra él.
-Nada mal Suariana, pero estás a años luz de mi poder- el
villano esquiva la patada doble de Amira y las sostiene de una pierna.
-¡Suéltame!- la joven soldado combate con su pierna libre y
brazos, pero la diferencia de fuerzas es evidente.
Amira es lanzada contra un tinaco y el impacto lo hace
estallar, dejándola aturdida por el golpe y el lugar inundado.
-Ahora me encargaré de ti, humano-. El enmascarado vuelve a
perderse de mi vista y cuando me doy cuenta ya me sujeta de la capa,
arrastrándome por el piso mojado.
-Por favor no creas que tengo algo contra ti o tu mundo,
simplemente tomaré lo que me pertenece y los dejaré en paz.- Me dice con una
voz apacible, como si de un predicador se tratara.
-¡Suéltame cabrón!- Me muevo para intentar zafarme de sus
manos, pero su fuerza es arrolladora, además de que en estos momentos solo soy
un simple mortal.
-Big Man… pensé que serías más problemático, creo que te
sobreestimé la primera vez que te vi.
Mi capa es jalada agresivamente y soy lanzado como un saco
de basura por los aires, fuera del perímetro del edificio.
-¡Maldito!- Mi grito resuena por todo el lugar pero no hay
nadie que pueda ayudarme, esperándome el duro asfalto de la calle y después, mi
muerte.
-Big Man… por favor… ¡no mueras!
Creo haber escuchado la voz de Amira sollozando, pero sé que
esa situación es imposible, así que debo estar alucinando antes de morir, claro
que no sería la primera alucinación que tengo el día de hoy.
-¿Desde cuando ya no eres un idiota confiado y arrogante? Me
decepcionas Francisco.
Esa voz es de…
-Zuno, malnacido, de seguro esperaste a que me meara del
miedo antes de aparecer- Le grito mientras la euforia me invade.
-Igual te hubieras meado aunque yo estuviera.
Estiro mis brazos para suspenderme en el aire, lográndolo de
manera sencilla, lo que significa que mis poderes han vuelto por completo.
-Espera Zuno, si lo atacamos de frente volverás a dormirte-
le advierto a mi compañero.
-No me durmió, sólo bloqueó mis habilidades y la conexión
entre tú y yo, por lo que pude ver todo lo que sucedía. Pero tengo la sensación
de que él también está siendo precavido con nosotros-me revela Zuno.
-¿A qué te refieres?-le pregunto.
-Cuando te estaba ahorcando intentó acabar contigo
rápidamente, pero tu cuerpo resistió su fuerza inhumana aún con mis habilidades
inhabilitadas, situación que estoy seguro comenzó a cansarlo físicamente y
aprovechó la reacción de Amira para distraernos de aquel hecho.
-¿Cómo es eso posible?
-No lo sé, quizá nuestra consciencia se ha asimilado más de
lo que habíamos previsto, por lo que pudiste mantener un poco de mis
habilidades de resistencia.
-Ok, significa que debemos acabarlo de un solo golpe para
evitar que vuelvas a ser bloqueado ¿correcto?-sugiero mientras vuelo hacia la
cima del edificio de nueva cuenta.
-Es lo único que podemos hacer, puesto que desconocemos la
naturaleza de sus poderes aún.
Llego a la azotea y puedo sentir la sorpresa tras la ridícula máscara negra de
Anter.
-¿Así que Al-Zerohn se libró de mi habilidad? Nada mal,
aunque estoy seguro que eso no se debe únicamente a él.
Anter se coloca en guardia de combate pero yo soy quien toma
la iniciativa y me arrojo sobre él con el puño derecho por delante. Me toma
menos de un segundo volar hacia donde está el villano y lo impacto con mi súper
puñetazo, el maldito es hábil puesto que ha detenido mi embestida con un escudo
de brazos.
-¡Debí acabarte cuando estabas débil!- el enmascarado
comienza a soltar su frustración con una ráfaga de ataques provenientes de sus
cuatro extremidades, pero mi agilidad es lo suficientemente buena para bloquear
y esquivar cada uno de sus golpes.
-¿Dónde quedó tu arrogancia cretino?-Comienzo a burlarme de
él.
-Acábalo compañ…
-¿Zuno?
Ahora soy yo quien me confié, Zuno ha vuelto a esfumarse
mientras estábamos a medio combate.
-¡Tu suerte se acabó!
Recibo un golpe en la mejilla izquierda que me ha hecho
retroceder unos 10 metros, además de
colorear mi boca de rojo.
-Vamos Zuno, reacciona- me impaciento y comienzo a querer
llamarlo sólo con mi fuerza de voluntad.
-Aquí estoy compañero, no te alarmes.-Zuno vuelve a despertar.
-¡Perfecto! Ahora puedo llamarte a voluntad.
-No tarado, su efecto de nulificación se está debilitando,
no fuiste tú.
Una vez que Zuno apagó mi hazaña, corro a encontrarme con
Anter.
-Pudiste derrotar a Wonder Guy y a Ventura, pero con el gran
Big Man morderás el polvo- trato de intimidarlo un poco con mis palabras.
-Maldita niña, si no te hubieras entrometido ya tendría a
Al- Zerohn en mis manos.-Anter mira a la chica soldado que comienza a
incorporarse.
-Ni se te ocurra tocarla galán- anticipé que el villano iría
tras Amira para intentar utilizarla como rehén y me moví a una velocidad que no
le permitió verme para sujetarlo del hombro. Entonces le regreso el puñetazo
que me dio en la mejilla y lo mando volar cerca de la orilla del edificio.
-Te subestimé Big Man-escupe sangre debajo de la máscara-
eres una criatura más compleja de lo que imaginé.- me dice el villano
tambaleándose del dolor.
-Lo siento, pero esta criatura se lleva la victoria el día
de hoy-le respondo con mi arrogancia habitual recuperada.
-Oh, ¿crees que esto será una victoria? Veamos…
-¿Pero qué haces…?
El enmascarado se deja caer con los brazos extendidos hacia
la calle, como si se arrojara de un bungee, sólo que él no lleva ningún cable que
lo sostenga.
¿Qué hizo?- Amira se pone de pie por completo y se dirige a
la orilla para contemplar la caída del villano.
-Se le llama suicidio Amira, y es una salida falsa a los
problemas. Me ha tocado salvar jóvenes de las garras de esa …
-¡No me refiero a eso, mire su cuerpo!-Amira se exalta como
pocas veces lo hace.
-¿A qué te refieres?- me acerco un tanto intrigado a la
orilla del edificio para ver hacia la calle justo en la dirección en la que Anter
se arrojó.
-Mira compañero, su cuerpo- Zuno también observa el cuerpo
posicionado de forma antinatural que se encuentra estampado contra el pavimento
de la calle.
-¿Está brillando?- aclaro mi vista porque la imagen del cadáver
brillando resulta irreal.
-Esas pulsaciones… ¡oh no compañero! ¡La energía que
desprende ese brillo es igual a la que emitía el presidente en su interior!
-¡Mierda, Zuno!
PUM…
PUM…
PUM…
PUM…
…
-No… ¿por qué Zuno? ¿Por qué no pude hacerlo bien?
-Calma compañero, no fue tu culpa.
-¿Cómo quieres que me calme maldita sea?
Impotencia, angustia, tristeza, dolor, coraje…
Sentimientos que no alcanzan a describir lo que en estos
momentos me está quemando, sólo golpear el piso me calma un poco, pero me
frustra no poder sentir dolor al impactarlo.
Las sirenas de la policía, los bomberos y las ambulancias se
hacen presentes para auxiliar en esta tragedia. Esta ciudad que ya ha sido
cruelmente golpeada por las inclemencias de la Tierra en el pasado ¿qué
necesidad tenía de ser golpeada por mi incompetencia?
Escucho gritos de desesperación, llantos de niños que han
pedido a sus padres, padres que han perdido a sus hijos, y gente que sólo
estaba de paso por el lugar en el momento equivocado, después de todo ¿qué iban
a saber ellos que dos dementes con súper poderes estarían peleando en la cima
de un edificio y uno de ellos causaría una explosión que acabaría con todo lo
que hubiera en al menos una cuadra a la redonda?
-¿Con que a eso te referías a que no era una victoria?
No puedo evitar recordar el último comentario que soltó
Anter antes de arrojarse a la calle y hacerse estallar, él sabía perfectamente
qué pasaría y yo fui un imbécil por no prevenirlo.
-Ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,- comienzo a perder la cordura y
río de manera desenfrenada para evitar llorar.
-¡Cálmate Francisco!
Ignoro a Zuno no porque quiera hacerlo, sino porque no soy capaz de
dirigirle la palabra a mi compañero, de quien si escuchara más seguido sus
consejos y advertencias evitaría tantos fracasos. Seguramente se lamenta de no
tener a un mejor candidato a su cargo.
De mi risa comienzan a colarse unas cuantas lágrimas por mis
ojos, por lo que la intensifico al nivel de un maniaco para bloquear la salida
del agua salada.
¡ZAZ!
Un golpe no tan fuerte físicamente pero si de espíritu me
devuelve a la realidad. Amira, quien había contemplado toda la catástrofe desde
el principio me da una bofetada para hacerme reaccionar.
-Big Man idiota, ¿cuánto tiempo estarás así? ¿Dejarás a la
gente morir?¿ No eres un héroe? ¡Deja de lloriquear!
Arruiné la expresión firme de la hermosa soldado, he hecho
que sus ojos se ensucien con algunas lágrimas debido a mi patética actitud,
otra atrocidad a mi cuenta.
-Si no piensas moverte, iré sola a ayudar a cuántos pueda,
sé que puedo salvar a muchos aún.
Amira se limpia rápidamente los ojos tratando de recuperar
su estoico semblante, me da la espalda y se dirige a las escaleras con mucha
seguridad.
-Espera, Amira… tienes razón, vayamos juntos.
Me levanto del suelo mojado en el que me había recluido y le
ofrezco mi mano a la chica para bajar volando hasta el lugar del incidente.
-Muy bien, vayamos.-La soldado asiente con la cabeza y se
sujeta de mi cuello para descender a la calle.
Esta destrucción es digna de una batalla de cualquier héroe
en los cómics, y en las historietas la destrucción suele verse épica y
conmovedora, pensando que en cuanto más destrucción hubo más emocionante fue el
combate, y que la victoria fue más grande. Pero esta devastación, real y cruda,
sólo me hace pensar que el desear ser un héroe es la mayor tontería que se te
puede ocurrir cuando eres niño, y si lo sueñas de grande, necesitas ayuda.

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