Big Man - Vigías Cósmicos Capítulo XI "Vulnerable"
Capítulo XI “Vulnerable”
Hoy es domingo, el día en que toda la gente aprovecha para
enajenarse de su pesada realidad. Yo no sería la excepción si no tuviera que
entrenar con un impetuoso y fastidioso héroe a primera hora de la mañana, ¡vaya
sacrilegio madrugar en domingo! Ni siquiera a misa me levantaba a esta hora,
pero si mi mejora como candidato depende de este tipo de sacrificios, trataré
de no renegar tanto.
-Oye Hugo, creo que necesitas darme otra pelotita, porque la
que me diste no funciona muy bien- Le doy un pretexto absurdo a Hugo.
-Ja,ja,ja, puedo darte las que quieras, pero mientras no te
concentres ni te conectes con Zuno no verás resultados.
Llevo cinco días realizando esta absurdez sin ningún avance
visible, aunque curiosamente acabo más agotado de realizar este entrenamiento
que de patrullar la ciudad por horas. Si no fuera porque Amira nos acompaña el
día de hoy hubiera mandado al carajo a Wonder guy y sus pelotas.
-Bella Amira, dime algo lindo para inspirarme.-Le hablo a la
soldado que viste la ropa de civil de mi hermana menor.
-¿Algo lindo? Muy bien, esta semana logró escalar hasta la
posición 1089 del ranking, por lo que ya sólo es peor que 1088 candidatos. De
nada.
Comienza a gustarme esta rutina de recibir sus cumplidos
hirientes y comentarios tóxicos, pero daría la capa de mi supertraje por que
una sola vez me dijera: ¡Ánimo Big Man, eres mi héroe!
-No pasará, ¿lo sabes?
-No estés tan seguro Zuno, te puedo asegurar que es más
blanda de lo que su semblante reacio aparenta.
Discuto con mi compañero alma heroica mientras intentamos
endurecer esta maldita pelota. Ningún método que he utilizado funciona, y
siendo honesto no sé cuál método utilizar.
-¿Puedes hacerlo una vez más, Huguín?- Le pido a Wonder guy
que me muestre la técnica por enésima vez.
-Muy bien, pero será la última vez que te enseñe.- Me
contesta un poco abrumado.
El héroe mexicoamericano toma varias pelotas a la vez y las
arroja al aire, entonces con una simple palmada hacia el vacío convierte todas
y cada una de ellas en material sólido que azotan con fuerza en el piso una vez
que caen.
-¿Suficiente?- Me voltea a ver con mirada de
autosatisfacción.
-Eh… no se ve tan complicado ahora que lo pienso, es más, arrójame
todas las pelotas de una vez.-Le digo sin estar seguro de cómo lo haré.
-Ni siquiera puedes con una-Me detiene Zuno.
-Sólo son pelotas, no pasa nada si no las convierto de
cualquier forma.
-Buena idea- Por alguna razón Hugo se entusiasma.
Hugo toma las pelotas del piso en sus manos y se prepara
para lanzármelas.
-Oye viejo, no es béisbol, me refería a que me las dieras
todas para que…
¡Pium!
Ese idiota lunático me acaba de arrojar una pelota
endurecida que a duras penas logré esquivar gracias a mis súper reflejos.
-¡Imbécil! ¿Qué haces? Si la vas a arrojar primero ablándala,
con tu fuerza puedes romperme la cara.
Wonder guy se ríe de mí, y lejos de arrepentirse se prepara
para un segundo lanzamiento.
-¿Es en serio?- Me pongo en guardia.
-No lo esquives y dime si es en serio o no.- Me contesta de
forma burlona.
Esquivo la pelota que apuntaba directo a mi rostro con un poco
de dificultad, después de todo estoy con alguien de mi calibre.
-Veamos si las esquivas a este ritmo.
El maniaco ranger blanco lanza una embestida de múltiples
pelotas contra mi humanidad, a lo que yo solo puedo responder esquivándolas a
toda velocidad, moviendo todo mi cuerpo desde las extremidades hasta mis partes
más frágiles.
-¡Amira, ayuda!-Le suplico a la joven soldado.
-Mis capacidades no son rival para el señor Wonder Guy, lo
siento Big Man.
Por supuesto, si Amira debe estarse divirtiendo de verme en
esta situación.
Las pelotas comienzan a disminuir poco a poco, entonces le
grito a mi rival:
-¡No será suficiente para acabar conmigo “Wonder Gay”.
Justo cuando me lanza la penúltima pelota, mis ojos dejan de
verlo por un segundo.
-¿Hugo?-volteo a los lados en su búsqueda.
-¡Muy lento!-Oigo su voz desde atrás.
¡ZAZ!
No alcanzo a reaccionar cuando la última de las pelotas
impacta contra la parte trasera de mi cuello.
-¡Ay! ¡Fuck you, Wonder Guy!- Mi cuerpo comienza a caer como
en cámara lenta.
-Sorry amigo, pero necesitamos agilizar tu entrenamiento. –Se
disculpa con poca sinceridad.
Me siento en cuclillas en el piso tomando mi adolorido
cuello, casi sacando una lagrimita del dolor.
-Zuno, Wonder Guy es un demente- Me quejo con Zuno.
-Me gustaría decirte lo contrario, pero hasta a mí me dolió,
y eso que no tengo cuerpo ni sentidos.
Me levanto lentamente y miro con intención asesina al
maldito calvo, me preparo para darle una paliza.
-Te incrustaré tu maldito casco en el culo.-Me impulso en el
piso y me lanzo a toda velocidad contra el infame héroe blanco.
-¡Espere Big Man! Creo entender cuál fue la intención del
señor Wonder Guy.- Amira se pone de pie y me grita lo suficientemente fuerte
como para distraerme, tanto que perdí de vista a Hugo y casi derribo un árbol.
-¡No lo defiendas Amira! ¿Te gusta Hugo y por eso te pones
de su lado?- Hago un berrinche irracional.
-No, observe detalladamente la pelota que lo golpeó.- Amira
toma la pelota que impactó en mi cuello y me la da en la mano.
A diferencia de las demás pelotas ésta tenía la mitad de su
contextura más blanda, quedando un lado sólido y uno gelatinoso.
-¿Qué significa eso?- Le pregunto.
-Significa que hiciste algo más difícil que endurecer,
ablandar- Quien responde es Wonder Guy.
-¿Yo lo hice?-Quedo perplejo.
-¿Quién más? De no haber ablandado la pelota estarías en el
mejor de los casos, inconsciente- Me responde el descarado héroe.
-Utilizó la conexión con Zuno para externar su habilidad y
adaptar la pelota a una contextura más conveniente para sí mismo ¿correcto?- Comenta
Amira.
-Así parece. Mi intención era que tratara de replicar la
situación que vivimos cuando enfrentamos a los narcos, en donde endurecí el
aire para detener la bala. En esa ocasión el puente que abrí conectó con el
ambiente cercano y pude transmitir la adaptabilidad de Bin a un elemento denso
como el viento. Pensé que Francisco intentaría algo similar cuando me pidió que
le arrojara las pelotas endurecidas…
-¡Nunca te dije que me las arrojaras endurecidas!-Lo
interrumpo para quejarme.
-… como sea, yo creí que intentaría endurecer el aire en vez
de las pelotas, pero lo que acaba de hacer es algo más complicado, pues no creó
el puente de transmisión para adaptar el entorno a la amenaza, sino que adaptó
la amenaza a sus necesidades inmediatas. ¡Es lo que yo he estado intentando
dominar por semanas y no consigo!- Wonder Guy se dice a sí mismo eso último
mientras coloca su puño en su mentón, como si estuviera reflexionando sobre
algo.
-Adaptación reversa, había oído hablar sobre eso al Señor
Ze-Tron.-Nos dice Amira mientras sigue mirando la pelota deformada en mi mano.
¿Lo que acabo de hacer es complicado? Bueno, supongo que lo
es porque ni siquiera supe qué es lo que hice, pero acabo de sorprender a Amira
y Wonder Guy.
-Ja,ja, ¿viste Amira? Mi entrenamiento secreto cosechó frutos,
tal vez tú seas mi amuleto de buena suerte.
Me suelta una sonrisa fría y me da la espalda, entonces me
dirijo a Hugo.
-Huguín, sigue entrenando para que hagas lo mismo que yo- Le
doy una palmada en la espalda.
-Por supuesto, aunque aún no logras completar el paso uno
del entrenamiento, te saltaste unos cuántos escaños sin dominar lo básico.
-¿Pero entonces estoy en un nivel superior, no?
-Sí y no. Pudiste hacer algo complicado, pero te pregunto
¿recuerdas cómo lo hiciste?
-Eh, pues sólo siendo cool, ¿no?-Me toco la cabeza en tono
de ingenuidad.
-Ja,ja,ja, siempre tan bromista Francisco, pero
inconscientemente viste la respuesta y tu cuerpo y Zuno reaccionaron.
-¿Recuerdas algo Zuno?-Me dirijo a mi compañero.
-Sí. En el momento que Wonder Guy lanzó la pelota,
unificaste tu cuerpo con mi esencia por un segundo y pudiste construir un
puente hacia el exterior.
-¿Pero por qué en ese momento y no con las demás pelotas?-Le
pregunto.
-Tal vez por qué para las demás sólo conectabas tus sentidos
externos y te concentrabas en esquivarlas, y con la última tu cuerpo no
reaccionó pero tu instinto sí.
-¿Liberé mi ultra instinto?
-No empieces tarado.
No entiendo del todo la explicación de Zuno, pero creo que
he llegado a una respuesta acercada.
-Oye Hugo, según entiendo nuestra habilidad de adaptación
depende de las condiciones del entorno, por lo que debemos crear un puente
entre él y nosotros para trasplantarle nuestras habilidades,¿ entonces mi
fracaso al endurecer las pelotas se debe a que no había una amenaza existente
que requiriera cambiar su estructura a una más sólida? –Doy mi punto de vista.
-Of course, como
ves, la respuesta era muy sencilla Francisco- Hugo sonríe en señal de
aprobación.
-Vaya, pero en este lugar no hay algo que amenace la vida de
unas delicadas pelotas, ni siquiera el viento.
-Entonces debes ser tú quien cree esa amenaza para generar
el cambio de estructura.
Claro, si me pongo a pensar la respuesta era muy obvia,
cuando enfrentamos a los narcos Hugo pudo endurecer el viento gracias a la
amenaza de la bala. Logró su cometido porque había un detonante y adaptó el
entorno para que resistiera el peligro.
-¿Y si endurecías la cabeza de policía no habría funcionado
también?-Le hago saber mi inquietud a Hugo.
-Impensable, un ser vivo no resistiría el cambio estructural,
moriría al instante.
Ya veo, esta habilidad tiene sus limitantes, puede adaptar
cualquier elemento del entorno para que resista el peligro, pero no se puede
utilizar para salvar a un ser vivo
directamente.
-Muy bien, continuemos el entrenamiento- Le digo con
entusiasmo a Hugo.
-Imposible, sólo mira tus piernas- me responde.
Maldición, no me di cuenta en qué momento mis piernas
comenzaron a temblar como gelatina, y no sólo ellas, ahora mis brazos se unen a
la danza.
-¿Qué pasa?-Miro angustiosamente a Hugo.
-El utilizar la adaptabilidad ya de por sí requiere mucha
energía, supongo que la manifestación de la adaptación reversa requiere aún
más.
Mis rodillas se doblan y chocan contra el pasto, mis brazos
no son lo suficientemente firmes para mantener mi peso, por lo que caigo boca
abajo al piso.
-No te muevas, yo te llevaré a casa- Hugo coloca su cabeza
debajo de mi axila y me levanta, Amira me toma por el otro lado.
-Qué bello es sentirse mal- Le digo a Amira quien me
sostiene por la izquierda.
-Calle, no gaste más energías- me responde seriamente.
…
Llegamos a mi casa luego de pedir un taxi. Así es, el gran
Big Man y Wonder Guy tuvieron que abordar un transporte debido a petición mía,
pues no quería ser llevado entre brazos por Hugo a través del cielo una vez más,
además de que Amira no puede volar y se me hizo descortés mandarla sola en
trasporte público.
-Quiero un jugo, por favor.- Les pido a mis acompañantes
mientras me tumban en mi sillón.
-Se acabaron las bebidas de su refrigerador Big Man.-Me dice
Amira.
-¡La desgracia me persigue!- Tumbo mi cabeza en el sofá.
-Tranquilo, voy por unas bebidas y por algo para desayunar,
no me tardo.-Nos dice Hugo mientras se dirige a la puerta.
Wonder Guy sale de mi apartamento y me quedo solo con Amira.
Ya han pasado días desde que vivimos juntos en mi casa, puesto que la búsqueda
de la energía de su nave ha sido un fracaso y el papanatas de Valin se rehúsa a
mandar a alguien en su rescate porque argumenta que la A.V.U. no puede
malgastar recursos para venir por una simple soldado.
-Big Man, ¿cree que debimos encargarle uno de esos llamados “burritos”
al señor Wonder Guy? Digo, porque a usted le agradan bastante.-Me pregunta Amira
titubeante.
-¿No será que a ti se te antojaron?-La veo con ojos
inquisidores.
-No es eso, sólo me preocupaba por usted…
Claro ¿desde cuándo te preocupas por mí sí sólo te la pasas insultándome
y menospreciándome? Ni en la comida es honesta consigo misma esta mujer, pero
vaya que es adorable su manera caricaturesca de ser.
-Amira, ¿podrías encender el televisor por mí? Quiero ver
contigo una de esas películas mexicanas que pasan los domingos en televisión
abierta.-Le pido de favor debido a que me cuesta trabajo levantarme.
-Muy bien, aunque no me agrada la televisión al no entender
nada de lo que dicen.-Cruza los brazos en tono de molestia.
-No te preocupes, te prometo que te traduciré cada diálogo,
y enfatizaré en los que tengan tono romántico.
Sin dirigirme la palabra, Amira enciende el televisor y
comienza a cambiar de canales.
-Ahí déjale, por favor.
Justo están trasmitiendo una película de Pedro Infante como
casi cada fin de semana, no soy muy fan de este tipo de cintas pero de vez en
cuando me agrada ver un poco de la cultura arcaica de mi país.
-Mira Amira, él es uno de los mayores íconos del cine
nacional de todos los tiempos, además es el segundo mayor sex symbol mexicano después de mí.
-Entonces el estándar no es muy elevado ¿cierto?-Me vuelve a
matar con sus palabras.
-Ja,ja que graciosa, pero es curioso que digas que Pedro
Infante no es de tu tipo, si a casi todas les gusta incluso después de 60 años
de muerto.
-No me interesan mucho esas cosas, aunque no niego que era
atractivo para los estándares terrestres.
-Entonces a partir de hoy me dejaré crecer el bigote para
gustarte más.-La provoco.
-¿Y por qué tiene la impresión de que si quiera me gusta un
poco?-La soldado comienza a enfadarse.
-Recuerda que hoy desperté mi “ultra instinto”.
Claramente no entendió mucho de lo que le dije, pero con eso
aseguré dejarla sin palabras. Continué viendo la película, y aunque Amira
fingía desinterés, sus preguntas a cada rato sobre la misma me decían lo
contrario.
-No entiendo, parece que están cantando, pero también noto
intenciones hostiles en su semblante. ¿Los terrestres se retan por medio de
melodías?
-Algo así, y esto no es nada, un día te pondré algunas
batallas de rap para que veas un nivel más primitivo de este tipo de peleas.
Pero esta cinta es un clásico, sobre todo la escena que estamos presenciando
protagonizada por el mismo Pedro y por Jorge Negrete, en donde ambos muestran a
tope el ego del macho mexicano.
Me resulta curioso ver como a través de la música pueden
expresarse muchos sentimientos, incluso para alguien que no entiende ni jota
del idioma no le resulta indiferente.
Amira no puede ocultar su interés en la cultura terrestre,
así que es mi oportunidad de impresionarla.
“(Interrumpimos la transmisión para informarles de un
lamentable suceso).”
La imagen de la televisión cambia totalmente a la de una
presentadora de noticias, quien con semblante serio se dispone a dar una nota
de último momento.
“(Las autoridades de España han confirmado que la superheroína
Ventura ha sido hospitalizada tras haber sido brutalmente atacada por un
indivisuo del cuál no tenemos certeza de su identidad, pero se presume es el
mismo que atacó a Wonder Guy la semana pasada).”
…
Amira mira confusamente la televisión al no entender la
situación, pero alcanza a reconocer a Ventura.
-Es la señorita Ventura, ¿qué pasa con ella?-Me pregunta.
-Me parece que acaban de dejarla muy herida y puede tratarse
del mismo sujeto que atacó a Hugo y al presidente.
Amira torna una expresión bastante seria, como si se
lamentara el no poder hacer algo.
-Es mi culpa, porque no he podido encontrar más pistas del
enmascarado.-Mira al piso avergonzada.
-Claro que no es tu culpa, ese individuo se las arregla para
ser indetectable, nadie puede encontrarlo.-Trato de calmarla.
-Acabo de recibir malas noticias sobre Ventura… -Hugo hace
su aparición a través de mi puerta ¡Sin mi jugo!
-Sí, acabamos de verlo en las noticias, es una pena, con lo
hermosa que es ¿quién sería el bastardo que se atrevió a tocar semejante
monumento?
Ok, mi comentario estuvo fuera de lugar, lo acepto, Amira me
mira con ojos asesinos y Hugo baja la mirada como si hablara con un niño.
-Muy bien, hay que hacer algo con ese tipo.-Trato de corregir
mi actitud.
-Si, por lo tanto el Primero Valin me dio la orden de
custodiar a Ventura en el hospital en caso de que quien la atacó busque
finiquitar el trabajo, por lo que me ausentaré unos días de aquí.-Nos revela
Hugo.
-¿Necesitas ayuda?-me ofrezco como voluntario.
-No te preocupes, ustedes quédense aquí juntos, después de
todo no sabemos dónde será el próximo sitio donde aparecerá ese villano, aunque
me temo que esté yendo tras todos nosotros.
-¿Te refieres a los candidatos?-Le pregunto.
-No estoy seguro, porque también iba detrás de tu presidente
después de todo.
-Contactaré con el Ejecutor ahora mismo- Amira se separa de
nosotros y sale del apartamento para hablar con su jefe.
-Bueno Francisco, me marcho, porque Ventura corre mucho
peligro.
-De acuerdo Hugo, cualquier cosa que Bin le avise a Zuno.
Hugo sale de mi apartamento por la ventana, ni siquiera pasó
a su casa, lo que indica que la situación es bastante seria.
-¿Quién será el malhechor Zuno? o más bien ¿quién es capaz
de derrotarnos?
-No lo sé, pero no estaría mal investigar por cuenta propia,
porque este asunto está resultando muy peligroso y extraño.
Me incorporo poco a poco en el sillón para ponerme de pie,
el malestar comienza a pasar aunque sigo algo débil.
-No te esfuerces Francisco, sigues débil por el
entrenamiento.
-Y seguiré más débil si no tengo el jugo que le encargué a
Hugo y no trajo.
Abro la puerta de mi departamento rumbo a la tienda, pero
entonces mis ojos se extienden por completo.
-¡Amira! ¿Qué tienes?
Grito exaltado al ver a la joven soldado derribada en el
piso, aparentemente inconsciente. Trato de correr hacia ella pero justo en ese
instante siento un fuerte brazo que toma mi hombro por detrás.
-¿A dónde vas, Al-Zerohn?
…
Un escalofrío invade mi cuerpo ante la siniestra voz del
hombre que me susurra al oído.
-Ese nombre…
-¿Qué dices, Zuno?
-Me suena de algo ese nombre que acaba de pronunciar…
-En este universo serás sepultado, asqueroso traidor.
El hombre me toma completamente por el cuello, despegando
mis pies del suelo con gran facilidad lo que dificulta mi respiración, sin
embargo ahora logro ver de quien se trata.
-¿Eres… el enmascarado?
-Bueno, no es el peor nombre con el que se han dirigido
hacia mí.
Detrás de esa máscara negra puedo sentir una mirada
sumamente siniestra y helada. El sujeto no es más alto que yo pero demuestra
que su fuerza me supera con creces, siendo incapaz de moverme siquiera un poco,
además de que no me he recuperado al cien por ciento.
-Resiste compañero, saldremos de esta.
Mis ojos comienzan a entrecerrarse por la falta de oxígeno,
lo único que alcanzo a ver es a Amira tendida en el piso, deseando que esté viva
y que al menos ella pueda escapar de esta situación, porque claramente yo no lo
lograré.
-Tranquilo, no los quiero a ustedes, sólo al individuo que
tienes adentro, aunque no puedo asegurarte que sobrevivas.
-Deja… a Zuno… en paz…
El mundo se vuelve negro, ya no soy consciente de la
situación ¿acaso los héroes no tenemos a quien acudir cuando estamos en
problemas? ¡Qué triste! Mi muerte ni siquiera será épica, y lo peor de todo, no
pude tener ni una cita con Amira.

Comentarios
Publicar un comentario