Big Man- Vigías Cósmicos Capítulo VII "Visita"
CÁPITULO VII "Visita"
Después de haber pasado por otra situación vergonzosa digno
de una animación japonesa, recupero el semblante e invito a pasar a mis visitas
a mi humilde morada. Bueno, invito a la hermosa Amira quien lleva un cosplay de
empleada de Fedex y una gorra cubriendo sus ligeramente alargadas orejas, con
el otro sujeto no tengo opción. Los hago pasar a mi sala compuesta únicamente
de un sofá para dos personas, mientras tanto corro a mi habitación a ponerme
algo de ropa.
-Ese maldito Wonder Guy, de seguro la trajo sabiendo que
podría encontrarme en un momento comprometedor.- le digo en mi mente a Zuno
-Eres un paranoico, no creo que a una persona seria como
Wonder Guy le interesen esas tonterías.- me contesta mi alegre compañero.
-Pero fuera de eso, ¿qué hace Amira aquí? No pensé que la
Organización mandara a sus empleados de forma directa.
-Viene varias veces, pero siempre de encubierto. Aunque si
me resulta extraño que se presente en este momento.
-¿Crees que haya venido debido al incidente de hace algunas
horas?
-Es posible.
Termino por volver a usar la ropa que me prestó la
Organización, quisiera vestirme de mejor manera para impresionar a esa belleza
pero me temo que llegó en un mal momento, pues hasta mañana toca llevar la ropa
a la lavandería.
-Disculpen la espera, ya estoy listo- les digo a las visitas
mientras tomo un banco de plástico y me siento frente a ellos.
-No sabía que en la Tierra portaban las camisas al revés-
dice la fría mujer soldado.
-¿Eh? ¡Mierda!- De los nervios no me di cuenta que me puse
la camisa del lado contrario.
-Ja,ja,ja, que distraído eres Big Man- suelta un comentario
de lo más antipático mi odiado rival, quien en esta ocasión viste ropa de
civil.
-Ja,ja,ja, tienes razón, espero que lo distraído no me haga
perder el cabello- contraataco de forma sublime.
Wonder Guy deja de reír un poco, mientras que Amira ni
siquiera se inmuta un poco. Cielos, esa frialdad en sus ojos y ese tono altivo
en cada palabra que menciona ¡Es perfecta!
-Ejem- aclaro mi garganta- ¿quieren algo de beber?- pregunto
cortésmente.
-No, gracias- responde de manera indiferente la soldado.
-Yo sí, te lo agradecería mucho.- Me dice Wonder Guy pero lo
ignoro.
-Eres de lo peor Francisco- Zuno se entromete.
-Que se joda, vive en el piso de arriba- le respondo a mi
alma heroica
La mujer toma del piso la caja que llevaba consigo y me la
entrega.
-Aquí tiene Señor Big Man, es de parte del Ejecutor Ze-Tron-
me dice la mujer.
-Eh… gracias ¿puedo abrirla?
-Por supuesto, es suya.
-Bien, veamos que es…
Dentro de la caja solo veo un dispositivo parecido a uno de
esos antiguos reproductores mp3 de la década pasada y una especie de calcomanía
con un símbolo extraño. Tomo en mis manos el aparato.
-¿Qué es esto?- le pregunto a Amira.
-Es un dispositivo de comunicación de frecuencias
superlumínicas que nos permitirá ponernos en contacto con usted en caso de ser
necesario y viceversa.- me explica la mujer.
-Cierto, algo así me mencionaron que me darían, y esta
calcomanía ¿es un adorno?- le cuestiono mientras miro con curiosidad la
estampa.
-Es el Ojo Arcano, el símbolo primordial de nuestra
Organización- me responde seriamente.
-Oh, ya ¿es un souvenir?
-No. Quite la cubierta plástica y póngala en su brazo.
-Claro, como uno de esos tatuajes temporales que salían en
los paquetes de galletas- le bromeo un poco.
-¿Cómo dice?- me pregunta extrañada.
-¿Tú crees que ella ha comido galletas terrestres, tonto?-
me dice Zuno con tono de desaprobación.
-Bueno ya, perdóname- le contesto un poco avergonzado.
-Ja,ja,ja, eres todo un cómico Big Man- vuelve a burlarse el
fastidioso calvo.
¿A caso se ríe de
cualquier cosa este individuo? Hasta hace unas horas pensé que era más serio.
-En fin, haré lo que me pides, siento que pudo confiar en ti
ciegamente- le digo a la dama.
No recibí respuesta a esa última frase de conquista, pero de
seguro que le provoqué un leve rubor. Le quito la cubierta a la calcomanía y
lentamente me la pongo en el antebrazo izquierdo, presiono suavemente y retiro
la tarjeta una vez que se ha adherido a mi cuerpo.
-Listo, ¿Y ahora?- le pregunto.
-Toque con su mano derecha el símbolo.
Hago lo que me dice, coloco la palma de mi mano sobre el
tatuaje y comienza a emitir un brillo dorado.
-¡Wow! ¿Qué significa esto?
-Espere unos segundos más, por favor.
Siento una especie de aire fresco recorriendo todo mi cuerpo,
el brillo comienza a desaparecer de mi brazo, pero inmediatamente me encuentro
cubierto por un nuevo supertraje idéntico al que perdí ayer.
-¡Un supertraje nuevo! Gracias Amira ¡Eres mi diosa!-
exclamo con una voz eufórica y
conteniendo mis ganas de abrazarla.
-Agradezca al señor Ze-Tron que solicitó inmediatamente al
área de ciencia y armamento la reposición de su traje, equipado con algunas
mejoras.
-¿Sí? ¿Cuáles?- pregunto impaciente
-Ajuste automático, reforzamiento estructural, resistente a las
altas temperaturas, capa desplegable a voluntad, amplificador de voz y bolsa
oculta para guardar pertenencias. Mucho más de lo que merece en mi opinión.
-Es excelente, es magnífico, y respetaron el antiguo diseño.
Agradécele al su excelencia Ze-Tron cuando regreses.- le digo sin ocultar mi emoción
e ignorando la última parte de su comentario.
-Muy bien, yo le comunico su mensaje- me responde
cortésmente la bella dama.
Es increíble, ni siquiera ha pasado un día desde que mi
traje antiguo fuera consumido por las llamas y la Organización ya me dio un
repuesto. Supongo que es un premio por haber salvado al presidente.
-Oye Hugo, ¿tu traje es similar al mío?- le pregunto a Wonder
Guy tratando de mofarme.
-No, el mío se activa por medio de este dispositivo- me
muestra el reloj que lleva en su mano izquierda, el cual parece ser un reloj
común y corriente, exceptuando que tiene impreso el mismo símbolo que el de mi
brazo.
-¿Con ese relojito?-Me burlo de él.
-Sí, mira- presiona un botón del reloj y se ve envuelto en
su traje inmediatamente- Cuenta con las mismas funciones que el tuyo, con la
adición del modo sigiloso- Repentinamente Wonder Guy desaparece de mi vista.
-¿Woder Guy?- lo intento buscar con la mirada sin éxito.
-¡Aquí estoy!- Aparece detrás de mí haciéndome saltar del
susto.
-¡Idiota! Deja de hacerte el gracioso, presumido de quinta.-
Me alejo del alcance del molesto hombre.
-Lo siento, no fue mi intención asustarte.
-¿Cómo este sujeto poseía un supertraje mejor que el mío
desde antes, y además puede hacerse invisible?- me quejo con Amira.
-Porque el señor Wonder Guy ha demostrado gran eficacia
dentro del programa de candidatos, por ello la Organización reconoció su
esfuerzo y decidió otorgarle un traje mejorado con nuestra tecnología como
incentivo.
-¿Y por qué no reconocieron mi esfuerzo desde antes
también?-le recrimino.
-Porque alguien cuyo ranking se encuentra sobre cuatro
cifras no tiene derecho de exigir nada- me mata con esa frase.
-Muy bien, ya entendí- le contesto evitando su mirada
inquisidora.
Pero si me otorgaron un
traje mejorado en tan poco tiempo, significa que escalé cientos de
posiciones en el ranking tan solo con la proeza del día de hoy.
-Oye señorita Amira, ¿cuántos puntos obtuve el día de hoy?
La soldado se quita la gorra de repartidora que expone sus
ligeramente pronunciadas orejas, además de retirarse un pasador que sujeta su
cola de caballo, dejando en evidencia un hermoso y largo cabello. Mi impulso de
estupidez me gana.
-El pelo suelto resala aún más tu cósmica belleza- le digo
sabiendo cuál será su reacción.
-Usted es mucho de dar su opinión cuando no le es requerida
¿verdad?
Me lo merezco, pero en serio que esta mujer es de lo más
hermosa, y ese semblante frío y altivo me fascina, por ello me encanta ver sus
reacciones cada vez que le digo algún cumplido.
Toma el largo pasador que se acaba de retirar y enseguida se
desprende una especie de pantalla holográfica, como si fuera una tableta
electrónica sin cuerpo.
-El día de hoy logró sumar 155 puntos, una verdadera marca
para usted.- me responde mirando su tableta y con un evidente tono de sarcasmo.
-Con esto debí escalar muchas posiciones en el ranking- Le
digo mientras esbozo una sonrisa confiada.
-En efecto, subió del lugar 1,652 al 1,640.
-¿Qué? ¿Sólo doce insignificantes lugares?- pregunto
desconcertado.
-En su caso es positivo, pues es la primera vez que consigue
subir esa cantidad de posiciones.- me mira de forma irónica.
Si que son exigentes en esa Organización, cualquiera
pensaría que salvar al presidente de un país vale como salvar a 1000 personas
comunes y corrientes, pero para ellos no fue tan asombroso. Tal vez si hubiera
salvado al presidente de E.U.A. o de Rusia hubiera obtenido más puntos. Lo que
me sorprende es que aun estando tan abajo en el ranking me otorgaron un traje
tan genial, muy similar al del número cuatro de los candidatos.
-Supongo que si subo más en el ranking puedo obtener nuevas
mejoras.- inquiero.
-De hecho su traje es una variante de nuestros modelos
militarizados más recientes, por lo que no caben muchas mejoras.
-Ja, ja, toma eso Wonder Guy, Ze-Tron reconoce al mejor
héroe del mundo.- Proclamo señalando con el dedo a mi rival.
-Por cierto, a su traje también se le integró por órdenes
del Primero Valin la función sigilosa, solo que requiere de algunos ajustes que
le haremos posteriormente, por lo que le recomiendo que no la use porque podría
ser peligroso.
-Con lo que tiene basta para salvar al mundo (de momento).-
le respondo expresando mi gratitud.
Vuelvo a colocar mi mano sobre el sello y el traje
desaparece de inmediato, quedando únicamente el tatuaje con el símbolo extraño
en mi brazo. Nunca pensé en tatuarme el cuerpo, pues mis padres me hubieran
corrido de la casa si llegaba con uno, por ello agradezco el ser independiente.
-Ahora si no les importa, me gustaría que me dieran los
pormenores del incidente de este día.-Amira torna la conversación hacia los
hechos de esta tarde.
-Claro, te gustará escuchar la parte en que le parten la
cara a Wonder Guy.- Expreso mi más sincera burla.
Wonder Guy y yo le contamos todo lo acontecido, desde el
secuestro del avión, el hombre enmascarado que fue capaz de golpear a Hugo,
hasta llegar a la parte en que evité que quedaran restos de presidente por
todos lados.
-Por este tipo de amenazas es que les fueron designadas sus
almas heroicas, porque temíamos que un planeta históricamente olvidado como la
Tierra podría ser refugio de seres potencialmente peligrosos que creen que en
un lugar lejano podrán actuar sin represalias.-Nos explica Amira.
-¿Quieres decir que somos víctimas de una invasión
alienígena?- Le pregunto.
-No lo sé, por eso he venido a investigar, pero es casi
seguro que un poder capaz de noquear al candidato número 4 del ranking no puede
provenir de este mundo.-Nos mira seriamente la mujer soldado.
-Pero si existía un peligro de ese calibre, ¿la organización
no era capaz de prevenirlo? A fin de cuentas ustedes mantienen vigilancia en
todos los rincones del Universo, y en todo caso no les cuesta ningún trabajo
llegar a cualquier rincón existente para combatir alguna amenaza- Wonder Guy
realiza una aseveración bastante lógica.
-No hay manera de cubrir todos los rincones del Universo. El
que seamos la Organización más avanzada no nos hace omnipresentes. Podemos
viajar muy veloz a prácticamente cualquier lugar de nuestra zona, pero el personal
con el que contamos no es suficiente en ocasiones.
-Ya veo, conque era eso.- Wonder Guy acepta la explicación
de Amira.
Pero yo tengo una inquietud más.
-Tengo una duda con el sistema de candidatos, ahora que
mencionas que están cortos de personal, ¿entonces por qué no dejarnos los
poderes a todos los héroes de la Tierra al final de la contienda? Así nos
olvidamos de esta competencia por puntos.-Le cuestiono.
-Nos gustaría poder hacer eso, pero las almas heroicas
existen para ayudar a todo el universo, y me temo que una vez que han cumplido
su misión en cierto mundo, deben emigrar a otro sitio que las requiera de
manera más urgente.
Bueno, esa respuesta me suena lógica, al fin y al cabo yo no
soy el primer usuario de Zuno. Supongo que si tuvieran más almas heroicas no
tendrían la necesidad de retirarlas de ciertos lugares. Me guardo mis demás
inquietudes para otra ocasión, después de todo la única meta que debo tener en
mente es ganar esta competencia para conservar mis poderes.
-Una vez que hemos hablado del tema, ¿Y si vamos a cenar?
Los tacos Don Pepe son lo mejor del mundo- Rompo la seriedad de la conversación
no porque quiera, sino que mi organismo ya me lo exige. Además es buena
oportunidad de conversar más con el futuro amor de mi vida.
-Sería buena idea, solo desayuné- contesta Wonder Guy sin
que me importe un carajo.
-Lo siento, pero una vez que cumplí con mi cometido debo ir
a investigar más sobre el caso, y después de eso regresar inmediatamente a la
base- Sentencia Amira rompiéndome el corazón.
-Ya veo, es una lástima que no te quedes, pero no te
preocupes, estaré esperando fervientemente nuestro próximo encuentro.
La soldado cierra los ojos en tono de desaprobación y se
pone de pie; se coloca de nueva cuenta su pasador tableta y la gorra que la oculta.
-Con su permiso señores Wonder Guy y Big Man, cualquier
anomalía no duden en contarnos inmediatamente- Se despide Amira mientras la
acompañamos a la puerta.
-Que esté bien señorita Amira.- El héroe blanco se despide
formalmente.
-Oye Amira, ¿y si me pasas tu número de celular, o al menos
tu Facebook?- Hago mi última jugada.
Como esperaba, Amira me dio la espalda y cerró la puerta de
golpe.
-Se ve que le agradas mucho- después de un largo rato Zuno
se hace notar finalmente.
-Es una tsundere, solo finge frialdad pero en el fondo
piensa en mí.
-Eres un tarado.
-Ya te habías tardado en ofenderme, pero no importa, vayamos
a cenar de una vez.
Dirijo mi mirada al molesto sujeto que sigue de lado mío.
-Oye Hugo, dijiste que también querías ir a cenar…- me fuerzo
a sonreír.
-Claro, me encantan los tacos de aquí- comenta el hombre.
-Pues de aquí son los originales, tal vez sea por eso- le
doy una respuesta obvia a su comentario obvio.
Tomo mi cartera, apago las luces de mi departamento y salgo
de ahí junto con Wonder Guy disfrazado de Hugo. Bajamos las escaleras del
edificio y salimos a la calle de la todavía concurrida Ciudad de México. Tenía
tiempo que no salía a cenar con alguien más, pues desde mis tiempos de
universidad no suelo salir a menudo con nadie y menos desde que soy un
superhéroe. Soy un héroe solitario si me pongo a pensar, por lo que cenar
acompañado de vez en cuando no está tan mal.
Lamentablemente me dirijo a cenar con mi principal rival, por
ello esta situación me produce sentimientos encontrados. Por su parte Hugo
parece disfrutar del paseo nocturno, volteando a ver a cada extremo de la calle
evidenciando que es un foráneo. Me pregunto si alguien que vive en E.U.A. encontrará
emocionante esta Ciudad.
-¿De qué parte de Gringolandia eres?- trato de romper el
hielo.
- De San Antonio, Texas. Ahí me crie junto a mis padres.- me
responde lleno de orgullo.
-Ya veo, ¿tus padres son mexicanos?
-Solo mi padre, mi madre era de allá.
-¿Era?- le pregunto.
-Que desconsiderado eres- me regaña Zuno.
-Sí, falleció hace tiempo- me contesta un poco nostálgico.
-Siento haber preguntado- le digo bajando la mirada.
-No te preocupes, es parte de la vida.- me responde de
manera optimista.
-Supongo, aunque no he perdido aun a algún ser querido cercano.
Trato de cambiar el tema para no abrir viejas heridas.
-¿Y tienes novia?- le pregunto lo más virilmente posible
para que no haya malentendidos.
-No tengo interés en eso de momento.- me responde un poco
seco.
-¿No me digas que eres…?- le digo mientras inconscientemente
he dado un paso al costado.
-Ja,ja,ja, no es lo que crees tampoco. En todo caso si lo
fuera ¿te molestaría?- me voltea a ver con mirada burlona por primera vez desde
que lo conozco.
-No, para nada, sólo que como vamos caminando muy cerca
pensé que me tomarías la mano o algo así- Le contesto de forma sarcástica.
No sé en qué momento me puse a bromear con mi rival, supongo
que el hambre es peligrosa.
Comienzo a percibir el olor de los exquisitos tacos de Don Pepe
desde 100 metros atrás, mi lengua reacciona inmediatamente y comienza a babear
ligeramente. Con mi súper vista alcanzo a percibir el sublime trompo de carne
pastor siendo finamente trabajado por especialistas en el rubro. Conforme nos acercamos
más puedo notar que hay mucha gente sentada en las mesas de afuera del local,
ocupando todas las mesas disponibles, pero no importa, los mexicanos somos expertos
en comer de pie.
Casi estamos a punto de llegar, y a unos 50 metros de
nuestro destino percibo a una patrulla y a una grúa cruzando la calle; de la
patrulla salen dos policías que se acercan a un auto que parece no tener
llantas.
-Veamos si podemos sumar puntos adicionales antes de cenar-
le propongo a Wonder Guy.
-De acuerdo, aunque no puedo activar mi traje en la calle-
me contesta Hugo.
-Bueno, yo me encargo, después de todo mi identidad secreta
es un fraude.
Nos desviamos ligeramente de nuestro destino para ver de
cerca qué es lo que está sucediendo. Hugo se limita a seguirme.
-Buenas noches oficiales, soy Big Man ¿qué sucede?- alzo la
voz a los policías.
-Big Man, vienes de civil, de tanto usar tu traje ya se te
olvidó como ponerte camisetas comunes.- Me dice uno de los oficiales.
-Es la nueva moda oficial, debería intentarlo con su
uniforme.- trato de normalizar el hecho de traigo mi camiseta al revés.- ¿Puedo
ayudarles en algo?.
-Nada que requiera tus súper poderes, solo un remolque de
rutina por no respetar los espacios designados.- me responde uno de ellos.
-¿Remolcar? ¿Este auto? ¿No parece que fue desmantelado?-
les pregunto extrañado.
-Nosotros somos oficiales de tránsito, no nos encargamos de
robos- me responde el cínico oficial.
-Muy bien, ¿por qué no proceden?- les pregunto.
-Porque la dueña se niega a salir del vehículo y ni siquiera
nos dirige la palabra- me responde el otro oficial un tanto molesto.
-No se preocupen, yo me encargo.
Me acerco al vehículo desvalijado y toco el vidrio
polarizado de la ventana lateral.
-Señorita, hablemos para llegar a un acuerdo ¿qué le
parece?- le hablo de manera sutil.
Sorpresivamente mi capacidad de persuasión funcionó y el vidrio comienza a bajar lentamente
revelando a la conductora inesperada.
-¿Amira?- Me quedo con el ojo cuadrado.
-¡Ayúdame! Por favor…
La estoica soldado de la A.V.U. me pide ayuda al borde de
las lágrimas, mientras que mi expresión debe reflejar mi desconcierto ante esta
inusual escena.

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