Big Man- Vigías Cósmicos Capítulo II – "Bienvenido a la A.V.U."
CAPÍTULO II – "Bienvenido a la A.V.U."
Abro los ojos poco a poco, me doy cuenta de que ya no estamos
en la ambulancia y de que definitivamente no nos encontramos en la Ciudad de
México. Estoy en una silla de ruedas con una manta cubriendo mi parte baja
debido a la destrucción de mi traje, me siento un poco mareado por alguna
razón, aunque el dolor de la pierna ya es casi imperceptible. Debe ser un
milagro porque una fractura no se cura en minutos, incluso la pierna ya se
encuentra posicionada en su lugar de origen.
-Ugh, ¿Dónde estamos Zuno?- le pregunto con voz mental a mi
compañero.
-En la Organización, la Alta Vigía Universal (AVU), como te
mencioné antes de que te desmayaras. Tenemos una reunión con el Ejecutor de
nuestra zona, espero que no sea tan severo con nosotros.
-¿Ejecutor?-Trago saliva.
-Si. Es quien se encarga de comandar las fuerzas vigías en
la Zona Vigillium, es decir, nuestra galaxia y zonas cercanas.
-¿No podían utilizar un nombre que no fuera de matón? Algo
así como el “El Vigilante” o el “Linterna Suprema”.
-¿No te cansas de decir tonterías?- me responde de forma
ácida.
Que amargado es Zuno, de por sí es bastante apático con
cualquier cosa que no tenga que ver con cumplir nuestra misión de superhéroes,
pero desde ese rato la trae contra mí, insultándome en cada ocasión que puede.
Dejando eso de lado, nos
encontramos en la que parece ser la entrada del sitio y no puedo si no estar
atónito ante semejante vista que tengo de frente: nos encontramos en un lugar
absurdamente amplio, y curiosamente bastante vacío. Su estructura es circular, con
muy pocos ornamentos realmente, además de que todo está cubierto de color
blanco, por lo que no culparía a nadie si creyera que esto es el cielo. El
techo es de cristal, aunque yo esperaba ver el espacio al exterior, sin embargo
pareciera como si hubiera una densa nube grisácea cubriendo el cielo.
Generando bastante
contraste, rodeando el lugar son muy visibles cinco símbolos dibujados en el
piso, dignos de un rito masónico, lo que pareciera ser un número seis de color
negro bastante ensanchado y un pequeño óvalo rojo en el centro simulando ser un
ojo.
Un sitio bastante minimalista, lejos de lo que imaginaba
sería una base de operaciones galáctica, no alcanzo a ver oficinas u otras
habitaciones, solo hay algunos asientos y mesas en la parte central donde se
encuentran varias personas… no, no todas son personas, o al menos no todos
parecen humanos, de hecho alguno son seres muy extraños, dignos de una galaxia
muy, muy lejana. Me entra la curiosidad por conocer más acerca de esta
misteriosa base.
-¿Podemos ir a explorar Zuno?-pregunto con sutileza.
-Mejor no, no quiero que nos hagas quedar mal.- contesta
tajante.
-¿Por cuánto tiempo vas a seguir así? Te la has pasado
molestándome todo el día.-le recrimino enojado.
-No es eso, sólo que estoy algo inquieto. Hace mucho que no
venía para acá. Además ya deben venir por nosotros.
-Oh ya, está bien, además que esta silla de ruedas rechina
demasiado.
Me pongo a jugar con la silla de ruedas haciendo círculos
alrededor. Por alguna razón se me quedan viendo las “personas” que pasan cerca.
Bueno, no sé qué esté pasando realmente, pero un superhéroe como yo tiene que
hacer de todas sus vivencias algo súper.
-¿Ya te calmas?-Me dice Zuno
-Muy bien señor alegría, ya me calmo, pero ¿a qué hora
vendrán por nosotros?
-En este momento.
Miró al frente y veo acercarse a una belleza de primer mundo
vestida en un traje militar de color azul oscuro. ¡Que diosa en serio! A pesar
de estar uniformada se pueden apreciar sus exquisitas proporciones. Su rostro
no se queda atrás, sus facciones son extremadamente finas y su piel denota una
palidez que la hace ver inhumana. Ok, sus orejas son un poco grandes, pero con
otro peinado lo disimularía sin problemas. Es tan ardiente como el incendio de
hace rato.
-¿Si sabes que puedo leer tu mente, verdad compañero?
-Lo siento Zuno, pero de estos ejemplares no hay en la
Tierra.
-Por tu libídines es que no consigues a nadie, ¿te recuerdo
la última cita en la que no te controlaste y terminaste mostrándole a esa pobre
chica algo que no debías?
-No no no no, no es necesario, me sé controlar perfectamente.-contesto
un poco nervioso de recordar aquella mala anécdota que de momento ignoraré.
La bella soldado se acerca hacia mí con una mirada bastante
estoica. Pero yo soy Big Man, el mejor superhéroe de mi zona y si puedo romper
muros con facilidad, podré romper el hielo con ella.
-Que mal chiste Big Man.
-Cállate iluso y observa- Me acomodo mi sedoso cabello y
enciendo mi modo “Sex on Fire”.
-Hola mi bella guardiana, realmente realzas entre esta fría
y blanca atmósfera. Sabes, te agradecería que me mostraras el lugar donde
realizas tu honorable labor y quizá después te pueda retribuir invitándote a un
lugar muy especial, ah, pero antes déjame llamar a mi amigo Charlie, porque
creo que se le acaba de perder uno de sus ángeles.
La hermosa chica soldado no me contesta en lo absoluto, de
hecho su expresión se torna más severa. Mi súper técnica de seducción está fallando, debo intentar otra cosa.
-Oh, te gusta meterte en tu papel de soldado, excelente, me
encantan las mujeres serias y comprometidas.
¡Maldición! Me está viendo como a un gusano, a mí, al gran
Big Man.
-Compañero, creo que ya sé por qué está enojada…
-Ah, tienes razón Zuno, debí sospecharlo desde el principio.
¿No hablas español verdad amiga? No te preocupes, que cuando dos corazones se
atraen, lo de menos es el léxico.
-Cúbrase por favor señor Big Man- al fin habla la mujer con
una voz muy seria.
-Oh, muy amable señori….¿Ehhhhhhhhhh?
¡Noooooooooooo! me lleva el carajo, ahora me doy cuenta de
por qué la gente se me quedaba viendo, y no era por jugar con la silla de
ruedas.
-¿Pero qué mierdaaaas Zunooooooo? ¡Se cayó la manta que me
estaba cubriendo!-Reacciono exaltado.
-Debió caerse cuando te pusiste a dar vueltas como niño
chiquito.
-¡Pudiste habérmelo dicho antes!
-Lo siento, pero no me di cuenta tampoco compañero-
-¿Y no pudieron darme al menos ropa interior cuando me
curaron?
-Es una Organización muy austera, me temo- responde Zuno un
tanto apenado.
Mi vida es un tumulto de vergüenzas, y las últimas horas han
elevado la cuota diaria a niveles descomunales.
-Bueno Zuno, no importa, no soy exigente, además, mientras
puedan reconstruir mi supertraje no hay problema.
-Al menos no hay cámaras esta vez, puedes darte por bien
servido. Por otro lado tenía razón, sigues sin controlarte y volviste a cometer
el mismo error que con aquella chica.
-¿Pero de qué ha…? ¡Maldición! La volví a cagar, ni siquiera
sentí en qué momento “despertó”.
-Era de esperarse, estabas pensando las mismas cosas
lujuriosas de la otra vez.
-Ha sido un día largo ¿eh Zuno?
-¡YA CÚBRASE DE UNA MALDITA VEEEEEEEZZZZZZZZZZZZZ!
¡Auch! la bella soldado toma la manta del suelo y me la arroja
con mucha fuerza en la cara, y no es para menos, el espectáculo que he brindado
ha sido deplorable, tanto que conseguí cambiar su estoica expresión a la de una
leona enfurecida.
……….
Me cubro con la manta enseguida, la mujer voltea a verme al
parecer con su semblante recuperado, pero no puede ocultar sus evidentes ojos
asesinos.
-Señor Big Man, acompáñeme de inmediato que ya lo esperan-
me dice con una voz fría como el hielo.
-¡Si señora!- por instinto le contesto como si fuera la
capitana y yo el subordinado.
Le doy vueltas a las ruedas de la silla y sigo
desde atrás a la soldado. Me la paso viendo el piso debido a que no tengo el
valor de mirarla a los ojos después de lo que acaba de pasar. Tras recorrer
unos 50 metros desde donde nos encontrábamos, se frena de golpe y yo casi me
estampo contra su retaguardia. Afortunadamente mis superreflejos evitaron una
nueva catástrofe.
-Póngase a mi derecha señor- me dice la mujer.
-¡Sí señora!- le vuelvo a contestar por instinto.
Estamos justo encima de uno de los símbolos extraños, me
coloco justo de lado de la mujer y volteo a verla.
-Eh, disculpe señorita… ¿subiremos algunas escaleras
especiales, o algún elevador? Porque no veo nada de eso a mi alrededor.
-Guarde silencio.
-Si señora…
Ahora que lo pienso, no hay pinta de que allá más pisos en
este sitio, además no logro ver ninguna puerta oculta o escalera. Tal vez
activemos un pasadizo secreto, o del piso se abra una compuerta. Entonces
dirijo mi vista al suelo porque comienza a emitir una tenue luz.
-¡Ah! Es un pasadizo secreto, lo sabía.
-No precisamente compañero.
-¿Por qu…?- El extraño símbolo del piso comienza a brillar
intensamente y en pocos segundos ya emite una luz azul que se eleva hasta el
techo en forma cilíndrica cubriéndonos por completo.
-¡Haaa! ¿Qué nos pasa?- Comienzo a sentirme raro.
-¡No se mueva señor Big Man!-Me grita la mujer.
Mi visión se torna totalmente azul y siento mi cuerpo cada
vez más ligero, cuando alcanzo a ver mi mano derecha ya no está, y lo mismo
sucede con todas las demás partes de mi fisionomía. A la soldado le sucede lo
mismo, pero no se inmuta en lo más mínimo.
…
Me siento mareado y
con muchas nauseas, pero comienzo a sentir mi cuerpo de nueva cuenta, abro los
ojos lentamente y noto que efectivamente hemos sido transportados a otro lugar
totalmente diferente, mucho más digno de ser llamado la base de una
organización. Si bien la iluminación es poca se pueden apreciar numerosos muros
de cristal que dividen lo que parecen ser diferentes secciones de la A.V.U.;
dentro hay personas-criaturas sentados frente a monitores holográficos como si
estuvieran trabajando en una computadora. Los observo detenidamente para
contemplar la gran diversidad de apariencias bizarras que coexisten aquí,
aunque a ellos no parecemos importarles en lo más mínimo.
-Estamos en el Semiuniverso de la galaxia Mess, la brecha
que corresponde a la base de operaciones de la Zona Vigillium- comienza a
explicar la chica soldado.
-Ah, sí, está bien, ¿Y todos ellos son trabajadores de aquí?-le
pregunto mientras comenzamos a caminar por el pasillo central.
-No todos, algunos son colaboradores externos que nos
brindan ayuda en ciertas misiones, pero en definitiva son sujetos de alta
confianza.
-¿Y qué hacen precisamente?
-Investigamos y detectamos cualquier anomalía que pudiera
significar un riesgo al equilibrio universal, creando medidas tácticas de
acción para anticipar y contrarrestar
cualquier peligro presente y futuro.
-¿O sea que en todo el universo existen superhéroes?- le
cuestiono asombrado.
-Eh… no precisamente, aunque es una manera de decirlo- me
contesta un poco dudosa.
-¿Ah? ¿No es una organización de superhéroes?-pregunto
inquieto.
- Nuestro Ejecutor le podrá responder mejor que yo sus dudas
señor Big Man.
Me quedo un poco intrigado ante esa respuesta, después de
todo he trabajado indirectamente para ellos por casi un año.
-Oye Zuno, ¿Qué clase de Organización es esta?-
-Tranquilo compañero, en unos momentos lo sabrás, no te
asustes, no es nada malo.
-Ok, mientras me repongan mi supertraje no me importa.
Continuamos avanzando a través del estrecho pasillo que hay
entre las oficinas de cristal, al final puedo notar una amplia puerta negra
frente a nosotros.
-Es por aquí señor Big Man, adelante- la soldado me abre la
puerta.
-Gracias eh… ¿Cuál es su nombre señorita?-le pregunto con
mucho tacto.
-Amira, especialista del área de investigación.
-Amira, que bello nombre digno de una mujer llena de
fortaleza y belleza, toda una princesa del universo- le hago un halago para
tratar de enmendar las cosas.
-Odio mi nombre de hecho- me responde con frialdad.
-Eh…ah…bueno…
-Eso te pasa por inoportuno compañero-se entromete Zuno
-Tss, cierra la boca idiota-
Bajo la mirada y evito el contacto visual con Amira, supongo
que ya no insistiré más en hacerle plática. Al abrirse la puerta la cruzo yo
solo, la habitación es aún más oscura que el exterior, iluminada por lo que
parece ser luz infrarroja. Alrededor hay grandes estantes con libros, además de
numerosos cuadros holográficos que muestran distintos lugares y planetas. Al
fondo de lugar puedo apreciar una silueta de un hombre muy alto que se
encuentra de pie tras una especie de escritorio flotante dándome la espalda. Comienzo a ponerme un
poco nervioso ante la atmósfera desconocida que me rodea, así que me acerco con
cautela.
-Señor González, no tema, acérquese -dice el hombre con voz
misteriosa mientras voltea a verme.
-Preferiría Big Man si no le molesta-trato de mantenerme
firme.
-Preferiría que guardaras silencio- me responde con un aura
amenazante.
-Silencio compañero, él es el Primero de zona- me susurra
Zuno.
-¿Primero? ¿A qué te refieres?-le pregunto a Zuno en mi
mente.
-Es la mano derecha del Ejecutor.-me explica.
-Maldito insecto, no te creas muy amenazante sólo porque
estoy en silla de ruedas- le digo al hombre en mi mente mientras lo miro.
-No tendrías oportunidad contra él ni en mil años-
-¿Qué dices?- me exalto un poco.
¿De verdad este hombre es tan fuerte? Si, tiene una
apariencia algo imponente con esa estatura y porte griego, pero se ve bastante
humano comparado con los seres que vi hace unos momentos, además yo soy el gran
Big Man después de todo.
-Francisco González Hernández, candidato 0995 de la Zona
Vigillium proveniente del planeta Tierra; edad terrestre: 25 años; ocupación: fotógrafo freelancer, es
decir, sin empleo estable; pasatiempos favoritos: jugar videojuegos, tener
citas con mujeres ocasionalmente y coleccionar revistas pornográficas.
Me empecé a ruborizar de pies a cabeza ante escuchar lo
último, pues si saben todo de mi vida ¿qué tanto más me habrá espiado?
-Personalidad problemática, falta de compromiso, torpeza,
imprecisión…
Este sujeto comienza a irritarme demasiado con sus críticas,
tanto que quisiera romperle su perfecto rostro engreído.
-Has cometido errores que han puesto en riesgo el orden de tu
territorio, así como a su población. ¿Sabes que tus actos cuestan recursos a
nuestra organización?- cambia su voz a
un tono más molesto.
-Pero son riesgos del oficio señor, los bienes materiales
vienen y van-le contesto asertivamente.
-¿Y qué me dices de esto?- presiona un botón y detrás de él
aparece una gran pantalla holográfica donde aparezco en un video siendo atacado
por una multitud enardecida en el Ángel de la Independencia.
-Oh ya, recuerdo ese día, recuerdo como esos malagradecidos
salvajes me empezaron a gritar y a empujar pese a que los salvé de morir
aplastados.
-¿Los salvaste? ¡Qué cínico eres!- me grita el hombre.
-¿Es cuándo chocaste contra el Ángel de la Independencia por ir
twitteando en tu celular que “el fútbol es el opio del pueblo” y lo tiraste encima de quienes festejaban el
triunfo de la Selección?- se entromete Zuno.
-Pero mis superreflejos impidieron la catástrofe- le
contesto haciendo valer mi derecho de réplica.
-Sí, ¿pero recuerdas que cuando comenzaste a presumir
colocaste mal el Ángel y cayó arriba de varios automóviles? Por suerte eran de
personas que estaban en el festejo y no se encontraban dentro, aunque a los
dueños no les hizo mucha gracia.
-Pero tenía razón, su tonta euforia por un deporte que ni
practican no les deja prever los riesgos del exterior ¿Te imaginas que hubiera
un terremoto en pleno festejo y por sumergirse en el calor del momento no se
dieran cuenta y el monumento les hubiera caído encima?- continúo dándole mis
argumentos internamente a Zuno- Además apuesto que la mayoría de los
automóviles tenían seguro, así que no hay de qué preocuparse.
-¿Y qué me dice de esta ocasión?- Retoma la palabra el
primero y me muestra otra grabación.
-¿Y ahí qué hice mal? Frustré un robo a mano armada en una
residencia y protegí el patrimonio de aquella mujer, por cierto igual de
desagradecida que todos.
-¡Ah! ¿Seguro qué lo hiciste bien?
-Oh, ya recuerdo compañero, fue aquella ocasión en Las
Lomas, cuando estabas espiando con tu cámara a aquella atractiva mujer fuera de
su ventana, y de pura suerte viste cuando ingresó aquél ladrón a atacarla y tú
por inercia arrojaste al gato que se encontraba cerca justo en la cara del
delincuente para noquearlo. ¿No hubiera sido más sencillo utilizar tu
supervelocidad para alcanzar al ladrón y noquearlo tú mismo?-vuelve a entrometerse
el irritante Zuno.
-Soy pragmático amigo, vi la solución más cercana y ejecuté
para evitar una desgracia.
-Al menos hubieras abierto la ventana cuando arrojaste al
animal, le causaste muchas contusiones, y lo peor es que se trataba de la
mascota de la mujer.
-Bueno, pero no se murió, además ¿qué persona es tan
inconsciente para dejar a sus mascotas en la calle?
-¿Sabes que tu estupidez fue captada por las cámaras del
lugar y subieron el video a Internet e inmediatamente se hizo viral entre los
millennial progresistas de tu país que le exigieron al gobierno que te
encarcelaran por maltrato animal?- me vuelve a regañar el hombre.
-Sí, que prioridades tan retorcidas caray- le contesto
vagamente.
-¿Y qué me dices de hoy? ¡Tu gran hazaña derribando un
edificio y exhibiendo tus miserias!-me grita el Primero.
-¡Ah! Ahí si no es mi culpa, porque si me hubieran otorgado
un supertraje más resistente eso no hubiera pasado- arremeto contra el engreído
hombre.
-¿Y crees que te lo mereces animal? ¿Con qué méritos?-
golpea el escritorio flotante mientras me grita- Te podría mostrar al menos una
docena más de incidentes en lo que has sido el protagonista, y todos ellos muy
costosos y difíciles de manejar. Nos vemos en la necesidad de recurrir
constantemente a nuestros contactos humanos para limpiar la mierda que haces;
tenemos que abogar por ti ante el gobierno de tu país, además de pagar los
destrozos que tus estupideces provocan, nuestros recursos y paciencia como todo
en el universo son finitos ¿entiendes?
-Creo que esa frase es de una película muy famosa- suelto
una tontería por inercia.
-¡CÁAAAALLAAAAATEEEEEE!- ¡No sé por qué tenemos que soportar
a un incompetente como tú dentro de la Organización!
-Porque es muy difícil encontrar seres compatibles con las
almas heroicas- suena una voz bastante
grave pero más serena que la del Primero.
...
-¡Señor! Le dije que no era necesario que atendiera esto en
persona, es un asunto menor- el Primero baja la intensidad de su voz
considerablemente.
-Relájate Valin, creo que eres muy descortés con nuestro
invitado, perdón, quise decir “invitados¨, ¿cómo te va Zuno?- dice el hombre de
aspecto menos humano y maduro, sin llegar a ser anciano.
-Bien Ejecutor Ze-Tron, escuchando el sermón del Primero
Valin.
-¿Quéeeeeeeee? ¿Puede oír a Zuno?- le pregunto asombrado al
Ejecutor.
-Por supuesto amigo Francisco, después de todo yo fui anfitrión
de Zuno hace tiempo.
Este hombre de aspecto semi-humano, orejas puntiagudas y de
piel morada totalmente lisa me revela un gran secreto. Produce un aura mucho
más pesada que la del Primero, aunque no en el sentido de temor, sino que su
presencia causa una fuerte opresión en mi cuerpo, como si desprendiera energía
con el simple hecho de pararse frente a nosotros. Cuando regresemos a la Tierra
tendré una larga charla con Zuno por no haberme mencionado nada al respecto,
mientras tanto trataré de disipar todas las dudas e inquietudes que no dejan de
brotar en mi cabeza.

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